LA AMENAZA
The Threat – Revealing the Secret Alien Agenda
Por
Dr. David Jacobs
Traducción de Tavo Jiménez
Hipótesis
actuales y abducciones
El fenómeno de las abducciones ha sido siempre
mucho más hermético que el fenómeno de los avistamientos de ovnis. Los
investigadores han analizado los avistamientos durante cuarenta años antes de
que surgiera un caso de abducción. Otros veinticinco años han transcurrido
antes de que pudieran comprender que las abducciones eran abundantes y el
epicentro del fenómeno ovni.
Cuando los investigadores empezaron a
investigar las abducciones, asumieron que una abducción era un evento que se
producía una vez en la vida de un adulto. Se las interpretó como fruto de la
curiosidad de los aliens, más que como un acto de manipulación. Puesto que los
abducidos recordaban fragmentos de su experiencia, los investigadores
determinaron que los aliens estaban “estudiando” a las personas, o
“experimentando” con ellas.
Puesto que el número de reportes sobre
abducciones fue en aumento, muchos investigadores adoptaron el argumento ético
de la no interferencia, y asumieron que los alienígenas conducían sus estudios
en secreto a fin de no afectar demasiado a la vida de los humanos abducidos;
los recuerdos de una abducción podían ser tan traumáticos que podían interferir
negativamente en el bienestar de los sujetos. Adicionalmente, los
investigadores también asumieron que los aliens inducían a los abducidos a no
recordar el evento, de forma que éste se enterraba en el inconsciente del
individuo.
Otros investigadores teorizaron que un
abducido no podía recordar una abducción como respuesta natural defensiva del
cerebro humano a un evento traumático. La mente humana podría no sobrellevar el
terror de una abducción alienígena. En vez de encarar los sucesos horrendos, la
mente entierra los recuerdos, lo que conduce a los investigadores a usar la
hipnosis para recuperar esos recuerdos reprimidos.
El argumento de que los aliens actúan en
secreto a fin de no afectar las vidas de los abducidos podría tener sentido si
no fuera por el hecho de que –aun si tomar conciencia de la abducción
experimentada- la vida del abducido se ve enormemente trastornada.
Si los aliens estuviesen realmente preocupados
por no causar alteraciones a esos individuos, simplemente no los abduciría o,
al menos, no con tanta frecuencia en el curso de sus vidas.
La hipótesis de que los abducidos reprimen
sus recuerdos para sobrellevar el trauma de una abducción plantea problemas
probatorios. Los mecanismos de represión de recuerdos traumáticos son altamente
discutibles; e incluso, si la hipótesis fuera acertada, la frecuencia de las
abducciones incide negativamente sobre la represión en cada caso. Abundan los
casos de abducción que no son traumáticos y, no obstante, no son recordados por
los sujetos que los vivieron.
Además, los investigadores no han descubierto
procedimientos posthipnóticos que los aliens hayan usado para “enterrar” un
evento de abducción. Si esos procedimientos se llevaron a cabo, los
investigadores los habrían visto.
Aunque la neurología exacta nos es
desconocida, se puede decir que los aliens almacenan los sucesos de la
abducción directamente en el sistema de “memoria a largo plazo” del abducido,
eludiendo la “memoria a corto plazo” y previniendo el desencadenamiento del
mecanismo que permite su reconstitución.
La hipnosis restituye el mecanismo que
permite a los recuerdos salir a la luz. A Reshma Kamal se le dijo (por los
aliens) que la razón por la que a los abducidos no se les borran totalmente los
recuerdos es porque hay aspectos de ellos que han de ser tenidos en cuenta por
el sujeto con vistas al futuro (Tavo: simple conveniencia alien). Así que, los
recuerdos permanecen intactos, pero inaccesibles a través de la vía normal.
Durante años, el fenómeno de las abducciones
ha yacido oculto bajo capas de directa o indirecta protección: creencias
sociales, hostilidad científica, memoria consciente incompleta, confabulación
en testimonio de hipnosis, y manipulación de recuerdos inducidos por los
alienígenas. A diferencia de los avistamientos ovni, no hay rastro de rádar,
fotografías, vídeos. La evidencia es, primeramente, anecdótica, con un
artefacto ocasional. Sólo hay una cosa cierta: por la razón que sea, la
estrategia de secretismo por parte de los aliens ha sido enormemente exitosa.
La mayoría de las personas que han tenido una vida repleta de eventos de
abducción siguen ignorando lo que les ha sucedido. Éstas negarían –como si de
una locura se tratara- cualquier insinuación de que hayan estado involucradas
en el fenómeno de las abducciones, incluso aunque hayan sido abducidas unas
horas antes.
Métodos
para proteger el secretismo
El objetivo principal del secretismo es
prevenir al abducido a que recuerde lo que le ha ocurrido; una estrategia que
es mucho más efectiva que simplemente induciendo a la amnesia.
Primero: todos aquellos que se encuentran
cerca de la abducción deben no ser conscientes de lo que está sucediendo. Por
tanto, rutinariamente, los aliens inmovilizan, dejan inconsciente o alteran la
percepción de los testigos de la abducción. En efecto, los aliens
“desconectan”, “apagan” a aquellos que no deben interferir en el evento.
Maridos, esposas, amigos, testigos, todos ellos son convertidos en
inconscientes de la abducción.
Segundo: el abducido es separado de un grupo.
Por ejemplo, si el abducido está en un picnic, éste irá a “dar un paseo”, y no
regresará hasta pasada una hora y media. Cuando regresa al grupo, explica
vagamente que “perdió la pista del tiempo”, y sus amigos ignorarán el
incidente.
Tercero: para hacer mucho más difícil la
obtención de recuerdos, los aliens nublan la memoria del abducido, insertando
recuerdos confusos y falsos en su mente. Por ejemplo, si una persona es
abducida desde su cama, ésta podría recordar un inusual, vívido y realista
“sueño”. Otras abducciones pueden producir “pantallas” de recuerdos de animales
(lechuzas, ciervos, monos, mapaches) que miran fijamente a los ojos de un
abducido. El sujeto puede pensar que ha visto un “ángel” o un “demonio”, o a un
familiar muerto de pie junto a su cama. La sociedad le provee de un abanico de
explicaciones, y los abducidos eligen dependiendo de su bagaje y cultura.
El secreto se extiende a los aspectos físicos
de una abducción, y el “encubrimiento” de un abducido es parte de ello. Cuando
una persona es abducida de su medio habitual, se reporta que él ha salido
flotando directamente a través de una ventana cerrada, atravesando paredes,
techos y tejados, hasta introducirse en el ovni que le espera.
Cuando una persona está conduciendo su coche,
los aliens causan la parálisis del vehículo, de forma que el abducido puede
caminar hacia el ovni situado junto a la carretera. Algunas veces, el abducido
flota directamente a través del cristal delantero del auto. Típicamente, los
aliens esperan hasta que no hay otros vehículos en la carretera, o ellos
fuerzan al sujeto a transitar una ruta desierta. A menudo, los aliens toman el
coche con el abducido, resolviendo el problema de dejar el auto abandonado en
la carretera.
Amenazas
al secretismo
El secretismo alienígena no ha sido
perfectamente implantado. Aparentemente, los aliens no pueden lograr un secreto
completo. Los testigos observan ovnis; marcas de su existencia son dejadas
sobre el terreno, y quedan efectos físicos sobre el medio ambiente. Muchos
abducidos tienen recuerdos conscientes de sus experiencias; reconocen que han
vivido experiencias de “tiempo perdido”. Tienen cicatrices inexplicables y
otras “pistas” físicas.
Adicionalmente, la política de secretismo
tiene otros puntos vulnerables.
El primero de ellos es el dispositivo
implantado en muchos abducidos. Llevar un implante es arriesgado; el sistema de
monitorización que alerta a los aliens de que existe un propósito de extracción
del implante sólo funciona en ocasiones que no son de emergencia. Según mi
conocimiento, en al menos veinte ocasiones, abducidos que no eran conscientes
de que lo eran, han “estornudado” un implante, o lo han expulsado mediante otro
medio.
Potencialmente, la expulsión de un implante
puede amenazar el secretismo alien. Los confundidos e ignorantes abducidos
asumen que asumieron el objeto accidentalmente (‘Debe ser que el viento lo
introdujo en mi nariz’). O puede que un abducido se sienta forzado a desembarazarse
del implante. Por ejemplo, una joven mujer expulsó vaginalmente un amarillento
objeto aparentemente plástico de dos centímetros, el cual, por supuesto, la
horrorizó. Ella “sabía” que debía librarse del objeto inmediatamente. Tiró de
la cadena del inodoro por varias veces hasta que se aseguró de que había
desaparecido. Sólo entonces se sintió mucho mejor.
No se grabado en video o fotografiado es
esencial para el mantenimiento del secretismo alienígena. Son extremadamente
cuidadosos de que el abducido no lleve encima ningún medio fotográfico antes
del evento. Si fuera necesario, ellos pueden provocar fallo de energía en la
casa o vecindario del abducido, para protegerse ante equipamiento de detección.
No desean ser vistos.
Protegiendo
el feto
El área en el que los aliens son más
vulnerables, aquel que –de lejos- tiene un mayor impacto en el mantenimiento
del secretismo, es la implantación de un feto que se está gestando.
Virtualmente, todas las abducidas han tenido embriones implantados, y tras un
período de semanas o meses el feto les ha sido extraído. Sin la fase (del
programa) de implantación-extracción fetal, el completo fenómeno de las
abducciones sería baldío o inoperativo. Es absolutamente esencial que el feto
esté protegido del aborto durante esa fase.
La fase de implantación es, precisamente,
donde la seguridad (del programa) se ve más comprometida. Una vez que la
abducida ha sido embarazada, ésta continúa su vida normal, pero llevando en
ella el feto. Aunque algunas mujeres abducidas sean conscientes de la
existencia del feto, ellas –y no los alienígenas- están en control de él y su
embarazo. Para los aliens este período es crucial. Si la mujer se da cuenta de
que está portando un feto implantado por los alienígenas, puede decidirse por el
aborto. En efecto, muchas abducidas han optado por ello.
Razones
para el secreto
La cuestión principal sigue ahí: ¿Por qué son
los alienígenas tan reservados? La respuesta a esta pregunta puede estar en los
motivos y objetivos del Programa de Reproducción (Hibridación). Puesto que el
feto debe ser protegido (de las propias abducidas), el método más efectivo para
evitar que las mujeres decidan es mantenerlas ignorantes de ello. En respuesta
a una pregunta de la abducida Lucy Sanders, un alienígena fue inusitadamente
comunicativo y claro: “Nosotros tenemos nuestro propio interés al extraerte tus
óvulos, usándolos para nuestros propósitos genéticos. Sabemos que estos puede
ser muy perturbador para las humanas, pues están siendo usadas como órganos
reproductivos entre dos especies (alien y humana), ellas son las ‘anfitrionas’
(de parásitos) para la reproducción, y nosotros sólo tomamos aquellos (óvulos)
que necesitamos”.
Cuando Lucy preguntó qué quería decir
exactamente, el alien respondió:
“Nosotros, algunas veces, usamos a las
humanas como anfitrionas para objetivos genéticos de reproducción. Creemos que
si la parte femenina de la especie conociera que su cuerpo está siendo usado
como una ‘anfitriona’ (recipiente), podría querer deshacerse de aquello que no siente
como suyo. Así que ponemos una fuerte laguna mental en su proceso de memoria,
de modo que no sepa que se le ha realizado una implantación de feto (…) Dentro
del primer trimestre de gestación, debe ser extraído, de modo que la mujer no
se dé cuenta del proceso.”
Más allá de la protección del feto, hay otras
razones para mantener el secreto. Si las abducciones son, como todas las
evidencias claramente nos indican, un fenómeno intergeneracional, en el cual
los hijos de los abducidos también son víctimas de abducciones, entonces, una
de las metas de los alienígenas es la generación de más abducidos.
¿Son todos los hijos de los abducidos
introducidos en el fenómeno? Las evidencias sugieren que la respuesta es “sí”.
Y si un abducido tiene hijos con alguien que no es abducido, las oportunidades
son que todos sus descendientes serán abducidos. Esto quiere decir que, a
través de un incremento poblacional normal, divorcio, segundas bodas, etc, la
población de abducidos se incrementa rápidamente a través de las generaciones.
Cuando esos niños crecen y se casan y tienen hijos propios, todos esos niños,
sin importar si se casan con un abducido o con alguien que no lo es, serán
abducidos.
Con el fin de proteger la naturaleza
intergeneracional del Programa de Reproducción, debe mantenerse en secreto
(hacia los propios abducidos), a fin de que continúen teniendo hijos. Si un
abducido descubre que está siendo sometido a un programa intergeneracional,
podría decidirse a no engendrar hijos. Esto conduciría el programa a un final,
lo cual los aliens no pueden permitir que ocurra.
La razón final del secretismo alienígena es
expandir el Programa de Reproducción (Hibridación). Para integrarse más
adelante en la sociedad, los aliens deben asegurarse que abducidos copulen con
no abducidos, produciendo niños abducidos. Si los abducidos fuesen conscientes
de este programa, ellos podrían decidirse por no tener hijos en absoluto, o
copular sólo con abducidos. Así, el número de uniones (por motivos de embarazo)
entre abducidos y no abducidos podría descender, poniendo en peligro la
continuidad del Programa de Reproducción.
El Programa de Reproducción debe mantenerse
en secreto, no sólo hacia las mujeres, sino también hacia los varones y la
sociedad completa.
Cuando Claudia Negrón tenía seis años, una
joven chica híbrida le explico, al menos, parte del programa:
“Le pregunté (a la chica híbrida) por la
razón por la que estaban haciendo esto. Ella me dijo que era bueno para todos,
y que ellos debían hacerlo. Es muy importante y yo no soy la única; hay mucho
más (…) Le pregunté qué clase de proyecto era ese, y ella me dijo que ese
proyecto era para hacer un mundo mejor, un mejor lugar”.
Podría afirmarse que desde que sabemos de la
existencia del Programa de Reproducción, el secretismo alienígena se ha visto
efectivamente comprometido. Pero no es cierto. El muro de secretismo de los
alienígenas sólo será atravesado cuando mucha gente, dentro de nuestra sociedad,
quizás la mayoría, completamente se dé cuenta de lo que les ha estado sucediendo,
y entiendan las implicaciones (del Programa de Reproducción) para ellos y sus
descendientes. Después de cincuenta años de conocimiento público sobre
avistamientos ovni y abducciones, el debate continúa en si el fenómeno es real,
y la comunidad científica rechaza estudiarlo.
De este modo, en estos momentos, la política
de secretismo de los alienígenas ha sido –y continúa siendo- muy exitosa, a
pesar de millones de avistamientos ovni y reportes sobre abducciones.
La mayor parte de los abducidos tienen bloqueados
los recuerdos de sus experiencias, entrelazados dentro de un laberinto de
sueños, confabulación, falsos recuerdos, imágenes inducidas, exactamente donde
los alienígenas desean que permanezcan. Si los abducidos recobran los recuerdos
de esas experiencias, tienen que soportar la crítica, el ridículo, el
descrédito y la condescendencia de la sociedad.
El secretismo alienígena no es necesario para
proteger a la sociedad del shock producido por la revelación del contacto.
Tampoco es necesario para proteger la vida individual del trastorno. El
secretismo es necesario para proteger el Programa de Reproducción. Se trata de
una medida defensiva, no contra la hostilidad de violentos y aterrados humanos,
sino de defensa contra la hostilidad de una población que es víctima de un
programa global de explotación fisiológica.
Ahora podemos comprender el porqué los
alienígenas no toman tierra en los jardines de La Casa Blanca. Si lo hiciesen,
las razones que les han traído a la Tierra podrían ser descubiertas, lo cual
impediría la continuidad del Programa de Reproducción.
Dado que es encubierto, el fenómeno de las
abducciones –que es esencial para el Programa de Hibridación- ha crecido en
enormes proporciones. Y ambas, sus objetivos y su magnitud, tienen profundas y alarmantes
implicaciones en el futuro.
Continuará con el capítulo 7: ‘Infiltración’.

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