martes, 3 de enero de 2012

E.T. (EL EXTRATERRESTRE)

Estrenada en 1982, E.T., El Extraterrestre, dirigida por Steven Spielberg, nos mostró la hermosa historia de amistad entre un ser venido de las estrellas y un niño.
Estoy seguro que el impacto que la película tuvo en la audiencia, uno de los mayores que se recuerda, tiene su origen en la inconsciente asociación que el espectador hacía entre E.T., la criatura, y el Cristo. ¿En qué baso esta afirmación? En las imágenes.
Ciertas imágenes, acompañadas de una determinada música (que nos eleva emocionalmente, o que nos retrotrae a la que hemos escuchado en otras circunstancias), pasan desapercibidas por la mente consciente, que –quizá- está enfocada en los diálogos, o en los pensamientos que, a golpe de fotograma, se nos suscitan.
He creído que esta película ofrece muchas oportunidades, entre las cuales está la observación -como hemos visto en otras ocasiones- del formato arquetípico de la Conciencia (simbólico 80 %) y el Alma (simbólico 20 %).

Lo cierto es que la mística crística que rodea al film de Steven Spielberg es indudable, por mucho que él haya asegurado que, de ningún modo, ha pretendido reescribir la historia de Jesús. Los hechos lo desmienten, empezando por el propio cartel promocional de la película (elección expresa de la productora -Universal Pictures- para entrar en las familias cristianas), que alude de manera directa y sin pudor a la obra pictórica La creación de Adán, de Miguel Ángel, en donde vemos a Dios Padre extendiendo su brazo hacia Adán y casi rozando con su dedo índice el del brazo extendido de su criatura…
Dicho esto, matizar que mi visión de Cristo, la que aquí expreso, es absolutamente arquetípica, por completo ajena a la que las diferentes instituciones cristianas presenta.
Tenemos a una familia compuesta por una mujer llamada Mary (María), que vive con sus tres hijos (dos chicos y una niña).
Por si el espectador no empieza a atar cabos por sí solo, los hijos de esta buena mujer se encargan de recordarnos de quién estamos hablando, pues a lo largo de toda la película se dirigirán a la mamá por su nombre de pila.
El padre de los chicos está ausente desde hace escaso tiempo. Y es evidente que la familia no lo está pasando bien, sobre todo Mary, y los dos hermanos mayores, que añoran el tiempo que compartían con la figura paterna. Así que el clima en el hogar humano que entrará en contacto con la criatura extraterrestre no es, precisamente, el mejor del mundo. Arquetípicamente, ese clima inestable es, precisamente, la razón de que E.T. vaya a aparecer en sus vidas...
Resulta que una noche, un ser -pequeño y rechoncho- venido de las estrellas se queda accidentalmente en nuestro mundo. Había venido, junto a los suyos, en una misión muy simple, a juzgar por lo que se nos muestra, que es a E.T. recogiendo plantitas en el bosque. La criatura, asustada ante la presencia de unos humanos -de los que no se nos muestran los rostros-, huye hasta una zona residencial. Se trata del lugar en el que Mary vive con sus hijos.
Esa misma noche, uno de los tres niños, el mediano, llamado Elliot (variante de Elías, que significa Mi Dios es el Señor), tiene el primer encuentro con la asustada criatura.
A partir de entonces, y de manera progresiva, el chaval (que tiene unos doce años) entablará con su nuevo amigo una relación muy especial. A decir verdad, E.T. llenará el espacio que la ausencia del papá de Elliot ha dejado.
Casi instantáneamente, entre el niño y la criatura se establece el vínculo propio de dos entidades compartiendo un mismo cuerpo, el de Elliot. Por cierto, un crítico de cine americano reparó en que la simbiótica relación del extraterrestre y el humano ya podía advertirse en que el nombre del alien estaba compuesto por la primera (E) y última (T) letra del nombre del chaval.
Se diría que el alma (20 %) del pequeño ejecuta aquello que la entidad extraterrestre (80 %) está experimentando. Esto nos conduce a una serie de escenas muy cómicas, y otras realmente hermosas, como cuando el niño –desinhibido- estampa por primera vez un beso en los labios de una niña.
Resulta llamativo que la fusión (80 % + 20 %) entre la criatura venida de fuera y el niño traiga consigo el completo descondicionamiento mental de Elliot. La escena del beso a la que he aludido viene acompañada por un acto de rebeldía hacia la autoridad, en plena clase de biología, que coloca a Elliot (soltando ranas que iban a ser diseccionadas) al frente de sus compañeros.
No obstante, la asimilación que temporalmente ha hecho E.T. del alma de su amigo tiene otras consecuencias menos gratas. La criatura desea regresar a su mundo, pero no tiene los medios para ello; y su salud y estado anímico se resienten enormemente. El estado simbiótico entre él y Elliot hará que ambos se coloquen al borde de la muerte.
Es entonces cuando aparecen los tipos malos…
La Ciencia, en muchísimos casos, religión de nuestros tiempos, ha seguido los pasos de E.T. desde que aterrizó en nuestro mundo, y se hacen con él cuando más delicada es su salud. Y la de Elliot. En medio de un asfixiante ambiente científico y militar (hoy más que nunca, preocupantes amantes), el extraterrestre agoniza, pareciendo que arrastrase al niño al mismo destino final. Sin embargo, cuando llega el punto de no retorno para la criatura, Elliot estabiliza sus constantes y recupera plenamente su salud. E.T. ha puesto final a la estrecha unidad energética que mantenía con el humano, justo cuando está a punto de morir.
Por cierto, el rostro que personifica al estamento científico es mencionado como Keys (llaves), todo un símbolo de poder/influencia (científico-militar) actual que se asocia con ese otro (las llaves de San Pedro) surgido del cristianismo.
La parte más dramática de la película llega con la muerte de la simpática criatura. Pero unos minutos después se produce lo inesperado. E.T. despierta de su letargo e, incontenible, anuncia que los suyos están a punto de volver a por él.
Logrando escapar del operativo científico-militar que se había orquestado a su alrededor, la criatura y el niño -acompañados de la familia y amigos- se dirigen a un claro del bosque, donde se producirá el descenso de una nave que ha venido a buscar a E.T. Y allí se desarrolla la emotiva despedida que todos recordamos.
¿Qué más nos han ofrecido estas imágenes en celuloide?
Pues nos han mostrado, con el lenguaje propio de nuestros días, en qué consiste la estructura básica de una 'redención', cuya imagen –para occidente- es Cristo. Aquí se desarrolla alrededor de las dos figuras centrales de esta historia: E.T. y Elliot.
Mientras que el extraterrestre es fácilmente identificable con el Cristo (80 %, Conciencia, intelecto, emisor), la imagen de Elliot como soporte físico (20 %, alma, emoción, receptor) del primero es indudable. Es E.T. quien mueve al alma del niño a que realice actos que rompen con el orden cultural establecido. Lo hemos visto cuando, audazmente, se enfrenta a las autoridades armadas y escapa con la criatura en bicicleta.
Como mandan los cánones metalógicos, ninguno de los actos que E.T. (80 %) inspira a su alma (20 %) –Elliot- está fuera de los límites de una agenda didáctico-evolutiva, por mucho que supongan una ruptura escandalosa con lo convencional.
Cumpliendo con una estructura cronológica coherente con la historia arquetípica de Cristo, la muerte del extraterrestre lleva implícita la solución misma del conflicto en que viven todas las partes. Por un lado, la muerte y resurrección de E.T. supone para el niño el comienzo de la etapa de madurez. Ausencia de madurez que su hermano le reprocha al empezar el film, cuando Elliot inconscientemente hiere los sentimientos de Mary al decir que el papá está en México con su novia.
Se advierte, además, que el contenido es coincidente con la estructura natural de la evolución, pues Elliot –estancado en la receptividad propia del hogar materno- ya reclamaba una figura paterna que le indique el acceso a su desarrollo social, a través del cual poder manifestarse como un ente autónomo y emisor seguro de sí mismo.
Respecto a esto último, cabe recordar que el comienzo de la película nos muestra a Elliot junto a su hermano mayor y los amigos de éste, que no le permiten que participe en un juego de rol (Dragones y Mazmorras, por cierto).
El que Elliot intervenga o no en el juego de mesa está condicionado por la predisposición del chico a servirlos, en este caso, salir a recoger una pizza. A los ojos de esos muchachos, Elliot es aún un mocoso, pero él ya demanda se le haga un hueco en el mundo de los adolescentes. Es, precisamente, en el instante en el que el niño ha salido de la casa a recoger la pizza, cuando tiene su primer y misterioso encuentro con la criatura (su propia Conciencia) que le otorgará el acceso al siguiente escalón de su proceso evolutivo: la adolescencia.
Finalmente, se diría que Elliot se ha cristificado por medio de la experiencia a la que se ha visto abocado. La imagen del pecho iluminado del extraterrestre –tras su resurrección- nos lleva directamente a la iconografía crística. De hecho, confirma lo mismo que la simbología cristiana, la transferencia esencial del 80% (Conciencia) a sus criaturas (20%, alma).

'La paz (serenidad de Vida) os dejo, mi paz os doy; no como el mundo (SC) os la doy yo (80 %) (…) Me voy y vengo (transferencia) a vosotros (20 %)'. (Evangelio de Juan. 14:27)

Por otro lado, el extraterrestre vuelve a la vida justo cuando tiene la seguridad de que vienen a por él. Pareciera que esta solución no debía darse antes de la muerte (necesaria para trascender a la materia), ni mucho después de ella, pues ya el niño no estaría físicamente cerca de su cuerpo. Se ha dado, como manda la metalógica, en el momento preciso.
Así, Elliot (20 %) recibe la madurez por parte de una criatura (80 %) que, ¿accidentalmente?, ha visitado su mundo. Otra imagen cinematográfica que nos lo confirma es cuando vemos, en la noche tranquila, a Elliot y a E.T. escuchando en silencio a Mary narrar a la pequeña de la casa el cuento de Peter Pan. Elliot ha sido, de entre sus hermanos, quien -por edad- ha verbalizado (alegóricamente hablando) su condición de niño perdido en el país de Nunca Jamás.
La entidad (personifica al 80%) que viene de fuera se humaniza cuando su psique se conecta a la del chaval (20%). ¿De qué otro modo, si no, se podría llevar a cabo la transferencia que se pretende? Y, consecuentemente, E.T. se sintió abandonado en la Tierra, como Elliot, pues su padre marchó a México con su novieta… Todo ello, para que el alma (20 %) absorbiese lo que su Conciencia (80 %) deseaba entregarle. Para que sanasen las consecuencias derivadas de la des-estructuración familiar que ha padecido Elliot, hasta entonces nadando entre las aguas de la infancia –su hermana pequeña-, y las de la adolescencia –su hermano mayor-.
La escena final, cuando el extraterrestre se despide del niño, es un paralelismo del Cristo (entiéndase siempre como personificación de la Conciencia, 80%) que marcha para quedarse. Pues, aunque físicamente la criatura abandona el mundo, los efectos de la conexión que estableció con el pequeño perdurarán para siempre en el tiempo.
E.T. y Elliot se funden en un abrazo y luego, re-creando su obra (tal que el Dios Padre que pintó Miguel Ángel en su famoso fresco), E.T. extiende su brazo hacia Elliot y con el dedo índice señala, no al corazón –como inconscientemente se esperaría-, sino a la frente (Conciencia), al entrecejo, para decirle: Estaré aquí mismo.
Exacto, pues ha llegado el momento de la madurez, el tiempo de la Conciencia, de ejercer el intelecto que lleva las riendas de las emociones. Elliot ha recuperado su cabeza

'Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo (80 %) estoy con vosotros (20 %) todos los días, hasta el fin del mundo.' (Evangelio de Mateo 28:20)

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Tavo:

Tengo que darte la razón en que una parte del mundo científico actúa como una secta religiosa. Y además has especificado bien, "en muchísimos casos" o "preocupantes amantes, lo científico y lo militar". Pero los fanatismos se encuentran en todas partes, y la gente intolerante también se encuentra en este mundo.

Te puedo asegurar que quien decide dedicarse a la investigación científica, no lo hace con oscuros objetivos. Más bien lo contrario. Suelen hacerlo por vocación. Pretenden explicar la realidad objetivamente y quitar supersticiones que han esclavizado durante tanto tiempo al ser humano. Sí, el opio del pueblo, como diría Marx.

Los poderosos han asesinado siempre: antes a las brujas que tenían conocimiento de ciertas propiedades de elementos de la naturaleza, y ahora a los científicos que no se someten a sus dictados. Saber es poder. Y los científicos no tienen dinero, pero sí conocimiento. Y los que tienen las armas quieren esa riqueza y, si tienen que matar, matan.

Muchos científicos se han salido de esa inquisición. Y hacen un trabajo minucioso que, día a día, favorece al bienestar de la humanidad. Demonizar a todos los científicos, como hace Starviewer, o muchos otros, es tremendamente injusto con un colectivo mal pagado, que ha dedicado muchos años al estudio y al que se le mira con lupa cada trabajo que presenta, con un nivel de exigencia que muy pocas otras profesiones tienen (mucho menos en el mundo alternativo que tiene poca capacidad de filtro y por donde se cuela toda la inmundicia que no tiene cabida en ningún otro lugar. Y todo el trabajo que has hecho estos meses es buena prueba de ello).

Algunas películas han hecho mucho daño en muchos conceptos actuales: las relaciones de pareja y el amor no son (pero mucha gente lo ha admitido así) como se presentan en el celuloide; tampoco el mundo científico tiene nada que ver con lo que se puede ver en ciertas películas.

Mi respeto más profundo hacia toda esa gente que está haciendo un trabajo callado, y sin cuyo esfuerzo no podríamos disfrutar del 95% de la calidad de vida que tenemos hoy.

La ciencia, como todo, será utilizada para bien o para mal dependiendo de en qué manos caiga.

Gracias.

Anónimo dijo...

Me quedo con que los fanáticos están en todas partes y la intolerancia, también.
Y la frivolidad.
De ciencia no sé nada.
V.

deluna dijo...

Hola Tavo!!
He estado viendo estos días esta mini serie producida por Steven Spielberg y Bohem.
Cuando la estaba visionando me venía a la mente tu trabajo con respecto al 80% conciencia y 20% alma. La serie es interesante...trata el tema de las abducciones con bastantes datos que cuadran con algunas de las investigaciones de Corrado Malanga... pero termina como tantas historias mostradas en pantalla: haciendo creer que lo "superior" pertenece al exterior(extraterrestres o alienígenas),y no, por qué no? en el poderío que quizás se encuentre en nuestro interior. Y termina dando un sentido del fenómeno de abducción de humanos por entidades desconocidas como positiva y buena.
ñeñeñe
salu2

deluna dijo...

Hola Tavo!!
He estado viendo estos días esta mini serie producida por Steven Spielberg y Bohem.
Cuando la estaba visionando me venía a la mente tu trabajo con respecto al 80% conciencia y 20% alma. Aquí también se da.
La serie es interesante...trata el tema de las abducciones con bastantes datos que cuadran con algunas de las investigaciones de Corrado Malanga, etc... pero termina como tantas historias mostradas en pantalla: haciendo creer que lo "superior" pertenece al exterior(extraterrestres o alienígenas),y no, por qué no? en el poderío que quizás se encuentre en nuestro interior. Y termina dando un sentido del fenómeno de abducciones por entidades desconocidas como positiva y buena.
ñeñeñe
salu2

deluna dijo...

http://www.seriesyonkis.com/ficha/serie/abducidos

http://es.wikipedia.org/wiki/Taken_(serie_de_televisi%C3%B3n)

Tavo Jiménez de Armas dijo...

Saludos, deluna. Supongo que la seria a la que te refieres es 'Taken'. Creo recordar que, además de Spielberg, estaba financiada por un grupo pro-contacto (supongo que al estilo del Disclosure P.). Si no recuerdo mal, la serie tenía un fondo pro-contacto bastante claro, y defendía la hibridación alien-humano. Estéticamente perfecta, pero me parece que el mensaje difiere bastante de mi opinión sobre el asunto. Saludos.

Anónimo dijo...

Así nació «ET, el extraterrestre» hace 30 años
El guión tuvo una primera versión como película de terror y se rodó cronológicamente para mejorar las emociones de los niños


http://www.abc.es/20120609/cultura-cine/abci-extraterrestre-spielberg-aniversario-201206082114.html

Tavo dijo...

E. T. vuelve dando cera
El museo de Madame Tussauds reproduce el icónico extraterrestre del cine en su 30 aniversario

http://cultura.elpais.com/cultura/2012/10/22/actualidad/1350928094_713585.html