sábado, 17 de septiembre de 2011

¿HACIA DÓNDE VAMOS? (5)


¿Hacia dónde vamos? 1-4:

I N T R O D U C C I Ó N

Sumeria proviene de ‘Shumer’, término que significa ‘tierra de los Vigilantes’ en idioma akadio. Esos Vigilantes aparecen en los mitos de las culturas que allí florecieron, y de manera muy particular en un milenario y apócrifo texto judío llamado ‘El Libro de Enoc’ (redactado por varios autores entre los siglos IV a.C. y el I de la era cristiana. En él se responsabiliza a cierto grupo de Vigilantes del fracaso de una misión cósmica de progreso. ¿Vigilaban el proceso de evolución del primitivo ser humano? Si así fuera, su responsabilidad era vigilar, supervisar y no ejecutar más allá de sus competencias
Para los sumerios unos seres cósmicos, los Vigilantes, tomaron para sí a mujeres humanas engendrándoles hijos que, ya en la cultura hebrea, serían llamados anakim. Estos anakim (vocablo muy similar a Caín, que significa ‘producto’) también suelen ser identificados con aquellos seres bíblicos del libro ‘Génesis’, de considerable estatura, cómo no, también nacidos del cruce entre ángeles rebeldes y humanas (Génesis 6: 1-4). El término anakim tiene en la expresión ‘moradores de la tierra’ (véase Apocalipsis 6:10; 8:13; 11:10; 13:8; 13:14; 14:6; 17:2 y 17:8), un sinónimo muy clarificador, ya que expresa su apego terrenal. Su contrario está representado en la expresión moradores del cielo (véase Apocalipsis 12:12 y 13:6).
Es muy curioso que la narración de dicha unión desigual (mujer-Vigilante) aparezca en Génesis 6:1-4, ya que en El Libro de Enoc encontraremos el mismo relato en 6:1-4. Y, tras esto, el Diluvio...
El diluvio, en términos arquetípicos, es una imagen de los tiempos que estamos viviendo, en los que el ‘arca’ es la construcción metafísica que cada alma (a la que, simbólicamente, he llamado 20 %) crea para preservar la Vida (alma, emociones) ante la crecida de las aguas, la plenitud del Sistema de Control (SC), el presente.
Tiempos los nuestros que se definen por la máxima expresión de las dos fuerzas que habitan nuestro mundo: la evolutiva (los ‘moradores del cielo’, seres humanos) y la involutiva (los ‘moradores de la Tierra’, humanoides sin alma). Los primeros (almas) tienden a religarse con su ‘yo’ no encarnado (la conciencia, a la que he llamado, simbólicamente, 80 %).
(Para mayor información sobre los 20 % y los 80 %, véase: http://alturl.com/qqqhz)
No oculto mi convencimiento de que la secuencia histórica que vivimos supone la materialización del vínculo que une a las ‘almas’ (20 %, moradores del cielo) encarnadas con sus respectivas ‘conciencias’ (80 %) incorpóreas.
En Apocalipsis 6:6 se nos dice: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario; pero el aceite y el vino, ni tocarlos. El vino y el aceite son imágenes de los moradores del cielo, de las almas que se cultivan a sí mismas.
En la balanza de la justicia se colocan el ‘trigo y la cebada’, pero no el ‘aceite y el vino’. Los dos cereales actúan como imágenes primordiales de lo que nace de la tierra (moradores de la Tierra). Es pues imagen de la terrenidad, frente al vino y el aceite que representan lo laboriosamente manufacturado, lo que ha sido trabajado, positivado, molido por las prensas de la trascendencia hasta convertirse en elementos puros que reflejan la materia transmutada por los moradores del cielo. Así, el aceite y el vino, ni tocarlos, pues son sagrados. El símbolo del aceite volverá a aparecer en la parábola de las vírgenes (Mt. 25:1).
Tampoco oculto una sospecha: las energías no encarnadas de los creadores del opresivo SC se estarían estableciendo activamente –en la Tierra- a través de la psique de los humanoides (anakim, caínes, seres sin alma, moradores de la Tierra) que les sirven como peones. Estos ‘moradores de la Tierra’ se personifican, alegóricamente, en los simios...
Ambas tendencias (fusión 80 % + 20 %, y asentamiento de entes psicópatas en psiques humanoides) estarían conduciendo a una progresiva polarización de la llamada ‘humanidad’ (humanos y humanoides). Podría ser que el ‘Conflicto Cósmico’ estuviese tomando cada vez más forma material. Podría ser que dicha polarización fuese la antesala de un futuro escenario de, digamos, ‘división celular’.
En cualquier caso, mi interés hoy es describir el escenario actual y el que, posiblemente, esté a la vuelta de la esquina.
Para ello, haré uso de la materia prima que está al alcance del lector de las ‘señales de los tiempos’: IMÁGENES EN MOVIMIENTO: ‘El origen del Planeta de los Simios’ (http://alturl.com/rhbkt)

EL VIAJE DE ABRAHAM – EL ÉXODO DE MOISÉS

Las tres grandes religiones monoteístas tienen en Abraham –y su viaje desde Mesopotamia hasta Egipto- a su origen. Se trata de un cuento oriental lleno de significado arquetípico:
Abraham parte de la sumeria ciudad de Ur (que significa Luz) en un largo éxodo que lo lleva desde Mesopotamia a Egipto (imagen del cautiverio del SC); Se trata de una secuencia del origen de una humanidad, cuya creación se produce en la luz, y va hacia el caos y la confinación en una materia que se ha negativizado; el éxodo de Moisés es el regreso a dicho origen lumínico (la Tierra Prometida, el Mundo Nuevo), por lo que con él (el arquetipo) se cierra el simbólico ciclo.
El viaje de Abraham nos conduce al Principio de los Tiempos, en que el hombre y la mujer entran en el cautiverio, mientras que el viaje de Moisés nos conduce al Fin de los Tiempos, en que las almas (20 %) salen de la cautividad -se cultivan a sí mismas- para tomar posesión de la materia pura: la Tierra Prometida, que es CONDICIONAL, fruto de la unidad 20 % y 80 %, o lo que es lo mismo, ALMA (emociones puras) + CONCIENCIA (intelecto elevado).
Así, podemos entender que Moisés no entrase en la Tierra Prometida, pues estaría reflejando que para que un ser humano vuelva a apropiarse de su materia pura, debe morir a lo que fue hasta entonces. De ahí que –simbólicamente- se nos muestre a Moisés observando la Tierra Prometida, pero no pisándola; su recorrido iniciático concluye cuando su nueva imagen, Josué, está lista para liderar al pueblo (energías alma, 20 %) que él antes acaudillaba. Josué (Yoshua en hebreo) es además la imagen que enlaza con la misión de Jesús (Yoshua en hebreo).
Cuando Moisés ha muerto y pasa el ‘testigo’ de su misión a Josué, su pueblo (alma) cruza el río Jordán y se prepara para tomar la Tierra Prometida. Habrán de guerrear duramente, pues está plagada de anakim (humanoides, simios, moradores de la Tierra)…

EL DIOS DE JACOB ES NUESTRO REFUGIO

El origen del Planeta de los Simios (2011) tiene un planteamiento muy sencillo con una enorme carga simbólica. Tenemos a una empresa farmacéutica llamada ‘Gen-Sys’ que, obviamente, nos conduce a Génesis, que significa ‘creación’ / ‘origen’. Ese es el primero de los libros de La Biblia. Así, pues, lo que ocurra en relación a la empresa ‘Gen-Sys’ tendrá mucho que ver con el ascenso de la psicopatía, que es de lo que va todo este cuento de simios que imponen su poder sobre el ser humano. Simios (humanoides) que carecen de los sentimientos que sí dan forma al hombre.
Al frente de ‘Gen-Sys’ tenemos, cómo no, al Sr. Jacobs. Jacob es el nombre del patriarca hebreo que dará lugar a Israel. Conviene, pues, que sepamos un poco sobre el significado arquetípico de Israel en este final de los tiempos…
Génesis 25:22-26: Isaac, hijo de Abraham, tenía dos hijos, Jacob (que significa suplantador) y Esaú. Jacob nació después que Esaú, ‘agarrado a su talón’ con el fin de evitar que la primogenitura (el control sobre la materia familiar) recayese en su hermano y no en él.
Cuando los dos hermanos crecieron, Jacob, protegido por su madre –Rebeca-, logra suplantar a su hermano y obtiene con engaño la bendición de Isaac, su padre. Un conflicto semejante sobre la primogenitura no vuelve a verse en toda La Biblia, de ahí su trascendencia.
Rebeca prefería a Jacob en vez de a Esaú, y se propone hacer que la primogenitura recaiga sobre él, engañando a su marido. Lo logra. Esaú, traicionado, se enfurece y Rebeca le dice a su predilecto que huya lejos para escapar de la ira de su hermano.
En Jacob observamos el segundo conflicto bíblico sobre la materia, la apropiación que de la primogenitura de su hermano hace. El primero lo tenemos en las figuras arquetípicas de Caín y Abel. Los cuatro hermanos cuentan la misma historia: la lucha entre humanoides y humanos, entre ‘moradores de la Tierra’ y ‘moradores del cielo’.
La traición de Jacob hacia su hermano Esaú es el minuto cero de la conjuración, pero expresado en un lenguaje literario de hace miles de años. Jacob es el reflejo de un insubordinado ente sobrehumano que aspira a tener el control sobre un proyecto aquí representado en la primogenitura, el poder sobre un pueblo, la autoridad divina sobre él.
Esaú personifica a su superior inminente en la jerarquía celeste, a quien Jacob usurpa su poder como Caín que mata a su hermano Abel. Este punto es el que enlaza de manera más perfecta la Caída con el presente, pues de Jacob partirá el pueblo de Israel.
Por si este episodio de la traición fuese poco ilustrativo, algo después, en medio de su huida al Este, Jacob se enfrentará con un ángel de Dios, al que ‘vencerá’. Tras su victoria recibirá el nombre por el que serán conocidos él y su descendencia: Israel.
Sin embargo, se trata de un vencimiento tan efímero como el sistema rebelde y el mundo sobre el que se comete.
La teología da por hecho que ese vencimiento sobre el ángel fue ‘bendecido’ por Dios (la Fuente Creadora, no los usurpadores), como símbolo de la autoridad que Él habría aceptado sobre Jacob, que tras la victoria será llamado Israel, conforme al nombre dado por el ángel derrotado, que lo nombra así ‘por haber luchado contra Dios y los hombres y haberlos vencido’. Jacob se dijo orgulloso: ‘He visto a Dios cara a cara y ha quedado a salvo mi vida’.
La acción rebelde de los Vigilantes supuso un hecho similar: Se habían enfrentado a sus superiores (acción de mirar a la cara) y salvaguardaron sus vidas. A Lucifer se le representa girando su rostro y atreviéndose a mirar a Dios. Estamos ante el mismo hecho, manifestado en dos imágenes diferentes, ya que el ángel al que se enfrenta Jacob no es otro que el mismísimo Esaú, su hermano mayor, al que Jacob quiso suplantar desde el vientre materno, símbolo de lo etéreo.
Durante la lucha de Jacob con el ángel, este último lo hirió en el muslo, en el nervio ciático, quedando el patriarca cojo desde entonces. La herida en el muslo refleja la debilidad con la que caminará de por vida el rebelde: Su materia (cuerpo) dañada revela que el derivar de su obra material –el SC que rige el mundo- será endeble, imperfecto y finito.
Ha nacido Israel, que tiene su manifestación en la mitología griega con el nombre de Saturno, el padre que devora a sus hijos y que dará lugar al nombre del día santo de los hebreos: El sábado -el Sabbat-, el día de Saturno, el planeta por el que el usurpador está regido. También la navidad tiene su origen en el culto a Saturno (saturnales) que se celebraba en la Europa del génesis de la Iglesia Católica. Las saturnales romanas comenzaban con un sacrificio en el Templo de Saturno, donde se guardaba el tesoro de Roma, al pie del Capitolio.
Jerusalén es un microcosmos de la Tierra, una maqueta de lo que acontece en el resto del mundo respecto del control anakim (humanoide) sobre éste. La sección más antigua de la actual Jerusalén está amurallada y dividida en cuatro partes, como si esas divisiones hiciesen más fácil su similitud con un planeta con cuatro puntos cardinales. Además, las cuatro porciones son de identidades muy significativas: judía, cristiana, árabe, y armenia. Pareciera que las tres primeras simbolizaran a las tres manifestaciones de un mismo ideograma negativo, esto es, respectivamente: Bestia Primera (ISRAEL / Sionismo), Bestia Segunda (EEUU), y Falso Profeta (Islam). Las tres figuras alegóricas nacen del texto del Apocalipsis.
Jerusalén fue dividida con la fundación del Estado de Israel en 1948 (parte occidental para los judíos y oriental para palestinos), pero tras la Guerra de los Seis Días (1967) pasó completamente a manos judías.
La división armenia de Jerusalén parece representar algo completamente distinto a las otras tres porciones: a los moradores del cielo, los herederos de Abel, Set. Noé… Armenia, país limítrofe con Georgia, Turquía, Azerbaijan, e Irán, ha sido, en la cultura popular de Oriente Próximo, considerada como un posible emplazamiento del mítico Jardín del Edén. Curiosamente, el nombre ‘Armenia’, tiene su origen en un descendiente de Noé, el arquetipo del hombre del Nuevo Mundo… Jafet, uno de los tres vástagos de Noé, tuvo un hijo llamado Gomer, el cual engendró a Togarmah, y éste, a su vez, a Haik, nombre que derivaría en Armenia.
Además, el monte Ararat, símbolo nacional de Armenia (aunque la hermosa montaña está en Turquía, a 32 kms de la frontera entre los dos países), es la ubicación más pretendida, desde hace milenios, como destino definitivo del Arca de Noé.
Las tradiciones de todos los tiempos le han concedido a Ararat la gloria de ser el reposo final de la mítica embarcación. Los musulmanes llaman al monte Al Judi, ‘lugar del descanso’. ‘La Epopeya de Gilgamesh’ lo menciona como el sitio en que se asentó el arca pilotado por Utnapishtim (Ziusudra en sumerio), anticipada versión sumeria de Noé.
Así se nos presenta la Bestia Primera en el libro Apocalipsis:

13:1 ‘Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo.

El mar encarna a la rebelión y sus consecuencias. Los cuernos son símbolos de autoridad y poder; como derivación, iconos de la masculinidad que domina la materia. En una segunda interpretación, también se refiere a las 10 tribus que formaron el norteño reino de Israel (sobre el 925 a.C.).
Las diademas son símbolos de soberanía, y el número 7 es símbolo de plenitud. En este sentido se refiere a la materia, en referencia al planeta Tierra, figuradamente creado en 7 días, pero negativizado, por tratarse de una bestia la que emerge del mar. En un segundo nivel de lectura, estas siete cabezas también son los siete montes de Jerusalén: Scopus, Sión, Moriá, Los Olivos, Nob, De corrupción, y Ofel.

13:2 Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el Dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad.

La descripción de estos animales es para realzar los atributos de que goza esta Bestia Primera. Así, la Bestia Primera es fuerte como un oso y amenazante y poderosa como un león. El Dragón es la realidad metafísica que simboliza a los entes transdimensionales.

13:3 Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia,

La cabeza como herida de muerte representa el exilio de casi dos mil años del pueblo judío, el momento histórico de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto, detonante de la fundación del moderno Estado de Israel (1948). La expresión ‘pero su herida mortal fue sanada’ refleja cómo el pueblo judío sobrevivió no ya al exilio milenario, sino al Holocausto, a pesar de sus millones de bajas. Sanada por el auxilio prestado por EEUU e Inglaterra.

13:4 y adoraron al Dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?

Desde el mismo momento de la fundación del Estado de Israel en 1948, el nuevo país venció una guerra contra numerosos enemigos en una proporción de uno contra cuarenta.

13:5 También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses.

Estos simbólicos 42 meses son la alegórica secuencia temporal del cautiverio al que está sometido el mundo.

13:6 Y abrió (la Primera Bestia) su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo

Esos que moran en el cielo son los humanos, almas, como ya hemos visto.

13:7 Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación.

El poder de los judíos sionistas tras el fin de la Segunda Guerra Mundial se acrecienta, recuperando su control –más que simbólico- sobre la materia y el capital. Sionismo es una ideología política que nace en Europa durante el siglo XIX, entre los pensadores judíos que aspiraban a recrear Israel como nación, acabando con el exilio que comenzó en el año 135 d.C.

13:8 Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.

Exponiendo la descripción de Israel como Bestia Primera hemos llegado a la aparición de la Bestia Segunda:

13:11 Después vi otra bestia (la Segunda) que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón.

Esa Bestia Segunda son los Estados Unidos de América, que comenzó como un signo de libertad, emancipándose de la tiranía europea. Esa esperanza desaparece al tiempo en que las nuevas colonias vuelven a adolecer de los mismos males que ya se sufrían en Europa. Desde un principio, los Padres Fundadores americanos sentían que la Alianza de Dios con Israel había sido renovada con la creación de las nuevas colonias que lucharía por ser libres.
La expresión ‘tenía dos cuernos’ alude a los dos cuernos que faltaban a la Bestia Primera, y que la complementan para formar el número 12 de cuernos, o sea, la perfecta dominación, opuesto del orden perfecto, que se rige por el número 12.
Los cuernos (semejantes a los de un cordero, sin serlo): el afán del autor de Apocalipsis es incidir en el engañoso uso de la apariencia (semejanza) por parte de esta Bestia Segunda. La descripción encaja con los EEUU, que mientras hace alarde de sus más nobles valores destruye a su conveniencia. Esto lo confirma la expresión ‘pero hablaba como dragón’, entendiendo por ello que su lenguaje (expresión con los demás pueblos) es agresivo y delata su verdadera naturaleza.

13:12 Y ejerce toda la autoridad de la Primera Bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada.

La autoridad de EEUU es ejercida -sin reparos- tras la Segunda Guerra Mundial, 1945, cuando se sienten moralmente legitimados para ello. Lo hace con la bendición de la Bestia Primera y en presencia de ella (puesto que Israel aparece como estado en 1948) haciendo que el mundo reconozca al nuevo estado.
Discurso de Obama el 11 de septiembre de 2011, recitando el Salmo 46:

13:13 También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres.

Sigue describiendo a la Bestia Segunda con una señal que es clave y que muchas veces se pasa por alto: Hiroshima y Nagasaki. EEUU ha sido el único país que ha hecho descender fuego desde el cielo, con el lanzamiento de dos bombas atómicas sobre Japón, 1945.

13:14 Y engaña a los moradores de la tierra (humanoides) con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia (Primera), mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió.

Obviamente se refiere a la fundación del Estado de Israel. EEUU fue el primer país en reconocer al nuevo estado, de ahí la expresión ‘que le hagan imagen a la bestia que tiene herida de espada, y vivió’, nueva referencia al Holocausto.
13:15 Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia.

Se le ‘infunde aliento’ con miles de millones de dólares –3.000 millones- que Israel recibe oficialmente (directamente asignados por el Congreso) cada año de EEUU, incluyendo gran cantidad de armamento y tecnología, ‘para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase’. La ausencia de adoración por parte de los palestinos -oprimidos por los israelíes- es la más clara manifestación de esto.
Según el periodista Enrique Cymerman, reputado conocedor de Oriente Medio, en sólo una década, Israel se ha convertido en el quinto país del mundo que vende más armamento (10% del mercado mundial), facturando en 2003 unos 3.000 millones de dólares. Tal es el poderío militar de Israel, que es la única potencia nuclear (más de 200 cabezas) de la zona y la sexta del mundo, según reveló el experto israelí Mordechai Vanunu. Sirva como dato que Israel es el único país de Oriente Medio que no suscribió el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP).

13:16 Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente

Las marcas en la mano derecha y en la frente tienen un sentido metafórico. Con la mano derecha se sellan los negocios, mientras que la frente es la imagen más cercana y común de la mente. Obviamente se refiere al control que supone la subliminal manipulación de las mentes y la memoria histórica.

13:17 y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.
La Bestia Segunda (EEUU) se hace cargo de evitar el acceso a la prosperidad y libertad materiales a quienes no sean moradores de la tierra, y osen dudar de la soberanía de la Bestia Primera (Israel).
13:18 Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis.

Si Juan no quería revelar directamente el nombre de la Bestia Primera en su manifestación material es porque prefiere revestir su revelación con un halo de imprecisión –a modo de confidencia- y que sólo el lector que haga uso del entendimiento lo llegue a descubrir. Sin embargo, la comprensión es sencilla: El único país que tiene nombre de hombre es la nación judía, oficialmente llamada Medinat Yisra’el, Estado de Israel.
Observemos que la actual imagen de la rebelión, el Estado sionista de Israel, contradice a sus propios profetas, pues dicha nación se ha creado sin la bendición del orden cósmico, sino por la fuerza de la destrucción y la arrogancia. Así que nos encontramos con una nueva imagen de la trasgresión: Israel sólo puede existir –a juicio de sus propios profetas, no los ajenos- cuando su ética está supeditada a la Ley de Dios. Sin cumplimiento de Su Ley no hay derecho para re-crear Israel, y así lo denuncian muchos judíos israelíes en la actualidad.
Los sionistas vulgarizaron su condición judía, excluyendo cualquier vínculo de responsabilidad con los condicionantes espirituales que permitieran el acceso a la creación del nuevo estado, y el control total sobre Jerusalén.
La Declaración de Independencia de Israel (14 de mayo de 1948) justifica el derecho natural del pueblo judío a tomar posesión de aquellas tierras, en base a que ‘Ahí fue formada su identidad espiritual, religiosa y nacional (...) Ahí escribió La Biblia y la legó al mundo’.
En otra ocasión analizaremos el desarrollo que el Holocausto ha tenido en la mentalidad occidental. Lo interesante ahora es que la próxima semana puede ser crucial, pues el Estado Palestino podría ser una realidad en pocas semanas. No es lo mismo tener ocupados (por parte de Israel) ciertos territorios, que ocupar un ESTADO.
Turquía amenaza con enviar barcos de guerra a la costa israelí:
Netanyahu trata de evitar que Europa vote a favor de Palestina:
Israel retira a sus diplomáticos de embajada en Jordania:
Cuenta atrás para Palestina:
En medio de este escenario, hoy -17 de septiembre- hay convocatoria para rodear –de indignados- Wall Street:
Se entenderá, pues, que el desarrollo de los acontecimientos futuros alrededor de Israel es materia de análisis arquetípico, pues lo que allí sucede es una maqueta del SC:

RISE OF THE PLANET OF THE APES

Un científico llamando Will Rodman (interpretado por James Franco) trabaja en los laboratorios de Gen-Sys, a las órdenes del Sr. Jacobs. Su cometido es experimentar un nuevo retrovirus en unos simios. Pero el experimento trae unos efectos inesperados y debe interrumpirse. La orden es matar a los simios con los que se ha estado trabajando, pues el retrovirus ha hecho que los animales adquieran un alto nivel de inteligencia. Sin embargo, la orden de Jacobs no es cumplida por Will, quien decide llevarse a casa, sin el conocimiento de sus superiores, un bebé simio, al que bautiza con el nombre de César. El simio crece y empieza a dar muestras de una gran inteligencia. Tras una serie de circunstancias, César acaba siendo internado en unas instalaciones para primates, de donde se escapará junto a los demás animales. Se advierte que desde entonces, los simios -ya en libertad-, liderados por César, comenzarán a hacerse fuertes, hasta que obtengan el control del planeta entero.
El problema de Will, la debilidad del joven científico, fue haber creído que los simios respondían igual que los humanos. Lo que las imágenes nos están contando es que los humanos (las almas en evolución) padecen una disfunción: creer que aquellos que carecen de un comportamiento humano son humanos y no humanoides.
Continuará...

3 comentarios:

perseus dijo...

Excelente análisis, como siempre. Tu labor de "traducción" ayuda mucho a los que no entedemos bien otros "idiomas".

Anónimo dijo...

I-M-P-R-E-S-I-O-N-A-N-T-E

Tavo Jiménez dijo...

Gracias, Perseus.