viernes, 29 de julio de 2011

“India no tiene motivos para agradecer a la Madre Teresa”

Por Sanal Edamaruku. Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens.
India, especialmente Calcuta, está considerada la principal beneficiaria de la legendaria ‘buena labor’ de la Madre Teresa por el bien de los pobres que la convirtió en la católica más famosa de nuestros tiempos, Premio Nobel de la Paz y una santa en vida. Al evaluar lo que ella ha hecho realmente en este país, pienso que India no tiene motivos para agradecerle.
La Madre Teresa dañó la reputación de Calcuta, al presentar esa hermosa, interesante, viva y culturalmente rica metrópolis india en colores de suciedad, miseria, desesperanza y muerte. Resumida como una gran alcantarilla, se convirtió en el famoso trasfondo de su trabajo caritativo de un tipo muy especial. Su orden es solo una de más de 200 organizaciones caritativas que tratan de ayudar a los habitantes de los barrios bajos de Calcuta a que construyan un futuro mejor. No es muy visible o activa localmente. Pero afirmaciones desmesuradas como la historia sin ningún fundamento sobre su escuela en los barrios bajos para 5.000 niños han atraído una enorme publicidad internacional a sus instituciones. ¡Y enormes donaciones!
La Madre Teresa ha reunido muchos, muchos millones (algunos dicen: miles de millones) de dólares en nombre de los pobres de India (y muchos, muchos más en nombre de los pobres en otras “alcantarillas” del mundo). ¿Dónde quedó todo ese dinero? Seguramente no se utilizó para mejorar la suerte de la gente, a la que iba destinado. Las monjas les distribuían algunos boles de sopa y ofrecían refugio y atención a algunos de los enfermos y sufrientes. El orden más rico del mundo no es muy generoso, ya que quiere enseñarles el encanto de la pobreza. “El sufrimiento de los pobres es algo muy hermoso y al mundo le ayuda mucho la nobleza de este ejemplo de miseria y sufrimiento”, dijo la Madre Teresa. ¿Tenemos que mostrarnos agradecidos ante esa perorata de una excéntrica multimillonaria?
La leyenda de sus Hogares para los Moribundos ha hecho llorar al mundo. La realidad, sin embargo, es escandalosa: En los abarrotados y primitivos pequeños hogares, muchos pacientes tienen que compartir una cama con otros. Aunque muchos sufren de tuberculosis, SIDA y otras enfermedades altamente infecciosas, la higiene no importa. Los pacientes son tratados con buenas palabras e insuficientes (a menudo caducadas) medicinas, aplicadas con agujas viejas, lavadas en agua tibia. Se pueden oír los gritos de gente a los que arrancan gusanos de sus heridas abiertas sin anestesia. Por principio no se administran analgésicos fuertes incluso en casos graves. Según la extraña filosofía de la Madre Teresa, “el más hermoso regalo para una persona es que puede participar en los sufrimientos de Cristo”. Una vez trató de reconfortar a un sufriente que gritaba, diciéndole: “¡Estás sufriendo, eso quiere decir que Jesús te besa!” El hombre se enfureció y le gritó: “¡Entonces dígale a su Jesús que deje de besarme!”
Cuando la Madre Teresa recibió el Premio Nobel de la Paz, aprovechó la oportunidad de su discurso en Oslo televisado a todo el mundo para declarar que el aborto es el mayor mal del mundo y para lanzar un ardiente ataque contra el control de la población. Esta posición fundamentalista es una bofetada en la cara de India y otros países del Tercer Mundo, donde el control de la población es una de las claves para el desarrollo, el progreso y la transformación social. ¿Tenemos que agradecer a la Madre Teresa encabezar esa lucha propagandística mundial contra nosotros con el dinero que reunió en nuestro nombre?
La Madre Teresa no sirvió a los pobres en Calcuta, sirvió a los ricos en Occidente. Les ayudó a calmar su mala conciencia al recibir sus miles de millones de dólares. Algunos de sus donantes eran dictadores y criminales que trataban de encubrir sus fechorías. La Madre Teresa los reverenció por un precio. La mayoría de sus seguidores, sin embargo, fueron gente honesta con buenas intenciones y un corazón cálido, que cayeron en la ilusión de que la “Santa de la Alcantarilla” existía para secar las lágrimas, terminar con toda la miseria y eliminar toda la injusticia en el mundo. Los que están enamorados de una ilusión se niegan a menudo a ver la realidad.
Sanal Edamaruku es presidente de Rationalist International, secretario general de Indian Rationalist Association.
Más información sobre Teresa de Calcuta:
http://incursiones.blogia.com/2011/042401-teresa-de-calcuta-madre-del-infierno.php

7 comentarios:

NuMaN dijo...

Totalmente de acuerdo con el artículo.
Hace tiempo vi el documental que sobre este personaje hizo Christopher Hitchens y realmente me abrió la cabeza sobre éste tema.
Sobre la "beneficencia" y sus efectos reales habría mucho por decir.Mi ignorancia respecto a la "madre teresa" viene directamente de la indiferencia que me produjo siempre tal personaje y actitudes análogas y funcionales al Sistema.Pero cuanto más me entero,mas asco siento.Asco,esa es la palabra.
Un abrazo,Tavo!

Tavo Jiménez dijo...

Así es, NuMan. Ya que has mencionado el documental de Hitchens, pongamos los enlaces, para que quienes no lo conozcan lo visionen, si quieren. Gracias. Un abrazo. Tavo.

http://www.youtube.com/watch?v=m9-VmGA4a-o

http://www.youtube.com/watch?v=7T_LS4tgysc

http://www.youtube.com/watch?v=Bb8bADzn32c

fernando dijo...

me ha sorprendido mucho esta info!!! justo ahora que estoy haciendo un trabajo sobre esta mujer me entero de esto, si esto es verdad, que desilucion

Tavo dijo...

El lado oscuro de Teresa de Calcuta


http://blogs.revistavanityfair.es/personajes/2013/02/27/el-lado-oscuro-de-teresa-de-calcuta/

Tavo dijo...

Ángel del infierno: Madre Teresa
En inglés con subtitulos en castellano (hay que activarlos)

www.youtube.com/watch?v=m9-VmGA4a-o
www.youtube.com/watch?v=7T_LS4tgysc
www.youtube.com/watch?v=Bb8bADzn32c

Susan Shields, ex-monja de la Orden, describe en “La casa de ilusiones de la Madre Teresa”, publicada en el “Free Inquire” de enero de 1998:

“A la Madre le preocupaba mucho que preserváramos nuestro espíritu de pobreza. Gastar dinero habría destruido esa pobreza. Ella parecía obsesionada con el hecho de usar sólo los medios más simples para nuestro trabajo. ¿Iba esto en el mejor interés de la gente a la que estábamos tratando de ayudar, o estábamos de hecho utilizándolos a ellos como una herramienta para elevar nuestra propia “santidad”?. En Haití, con el fin de mantener el espíritu de pobreza, las hermanas reutilizaban las agujas hipodérmicas hasta que se volvían romas. Viendo el dolor que causaban estas agujas gastadas algunos de los voluntarios ofrecieron conseguir otras nuevas, pero las hermanas se negaron.

Mendigábamos comida y suministros a los comerciantes locales como si no tuviésemos recursos. En una de las raras ocasiones en que se nos acabó el pan donado, fuimos a mendigar a la panadería local. Cuando la solicitud fue negada, nuestra superiora resolvió que el dispensario podría funcionar sin pan por ese día.
No era sólo a los comerciantes a quienes se ofrecía la oportunidad de ser generosos. A las aerolíneas se les solicitaba que trasladaran hermanas y carga sin costo. Se esperaba que hospitales y doctores absorbieran el importe de los tratamientos médicos de las hermanas, o que los cubrieran con fondos dispuestos para instituciones religiosas. Se inducía a los trabajadores a laborar sin pago o con tarifas reducidas. Dependíamos fuertemente de voluntarios que se afanaban largas horas en nuestros comedores, refugios y campamentos”.

Hay algo muy hermoso en ver a los pobres aceptar su suerte, sufrirla como la Pasión de Cristo. El mundo gana mucho con el sufrimiento”, “Pienso que es muy hermoso que los pobres acepten su destino, que lo compartan con la pasión de Cristo. Pienso que el sufrimiento de los pobres es de gran ayuda para el mundo.” Teresa de Calcuta -1981, conferencia de Prensa en Anacostia, Washington DC

Virginia Araujo dijo...

Não estou minimamente de acordo ! Tenho pena que, quando se faz caridade , ou melhor , quando alguém faz algo pelos outros, em vez de vermos, admirarmos e louvarmos o que nós, pela nossa cómoda vidinha, não fazemos , vamos criticar e maldizer o que os outros fazem. Poderia talvez chamar " inveja" a este tipo de atitudes. é este o exemplo que damos aos nossos filhos? Maldizer a entrega dos outros!

NuMaN dijo...

Virginia, mírate el documental desde los enlaces de un comentario anterior, y luego volvemos a hablar!!