martes, 10 de mayo de 2011

LA AMENAZA (1)

Hola, amigos. Puesto que la desinformación sobre los alienígenas y sus intenciones abunda cada vez más, y bajo el riesgo que supone que el espacio se vea copado por la propaganda que sus embajadores humanos difunden, he creído que conocer el testimonio del Dr. David Jacobs sería especialmente útil para acercar el fenómeno de las abducciones alienígenas a quienes aún no lo conozcan.
Jacobs lleva trabajando en el fenómeno desde mediados de los años sesenta del pasado siglo, y no tiene dudas al respecto: estamos siendo invadidos lenta pero eficientemente por estas entidades. Conocer esta información no resuelve el conflicto, pero es un elemento más que, espero, facilite la comprensión de la realidad y, cómo no, condicione favorablemente -siempre en pos de la soberanía individual- las futuras decisiones a tomar por el humano.
La principal obra del Dr. David Jacobs, The Threat (La Amenaza, revelando la agenda secreta de los alienígenas, 1998) no está traducida al español. Me he propuesto ir traduciéndola a un ritmo lento, puesto que mi tiempo es escaso. Invito al lector a que vaya leyéndola poco a poco, al tiempo que la voy publicando. Comencemos con el capítulo 1, que nos introduce en la obra, La Amenaza:


LA AMENAZA
The Threat – Revealing the Secret Alien Agenda
Por
David Jacobs


Capítulo 1
Reconociendo la señal

En el éxito cinematográfico de 1996, Independence Day, aliens hostiles convierten la Tierra en un infierno de muerte y destrucción. En ella, unos ingeniosos seres humanos luchaban unidos contra el enemigo común, salvado el planeta.
Este escenario de Hollywood no es nuevo, sino que ha dominado la gran pantalla de versiones de contacto con aliens desde 1951, con el estreno de La Cosa (The Thing), en la cual un solo alienígena hacía estragos sobre un grupo de humanos.
Una versión más pacífica del contacto con aliens ha acabado por convertirse en toda una corriente cultural. Desde 1951, con Ultimátum a la Tierra (The day the Earth Stood Still) hasta llegar a Encuentros en la Tercera Fase (Close Encounters of the Thirth Kind) en 1977, los aliens eran benignos visitantes que ayudan a los humanos. En este escenario, los visitantes ofrecen a líderes, científicos, medios de comunicación, su asistencia y cooperación. Hay un respeto mutuo: los humanos esperan aprender de los avances tecnológicos alienígenas, y éstos esperan ayudarlos a vivir en paz, cooperando para construir un mundo mejor.
Hay, todavía, otra visión de la intervención alienígena en la vida humana: la idea de que ellos vienen para salvar, específicamente, a unos individuos concretos, antes de que lleguen los cataclismos. Cultos grupales que creen en esto han existido desde comienzos de la década de los cincuenta del siglo veinte. Miembros del culto Heaven’s Gate, en 1997, estaban tan convencidos de que un ovni vendría y los salvaría del apocalipsis, llevándolos a un mundo más elevado, que 39 de ellos cometieron suicidio para facilitar su rescate y transporte.
Un cuidadoso análisis del fenómeno de abducción alienígena nos indica que el contacto, de hecho, ya ha tomado forma, sin que, no obstante, guarde relación alguna con los escenarios antes descritos. No ha habido encuentros públicos, no se ha involucrado a los líderes mundiales, no hay cobertura periodística alguna. Tampoco hay colaboración, asistencia, guerra, muerte o apocalipsis; el contacto se ha establecido en los términos de los alienígenas, y en secreto.
Allá por 1966, cuando comencé a estudiar el fenómeno ovni, no podía imaginar, si quiera, este escenario de contacto. Tampoco imaginé que dedicaría tantos años de mi vida adulta a estar en medio de esta investigación. Nunca pensé que habría de decirles a mis hijos que no la mencionaran en sus escuelas, a fin de que no fuesen blanco de la más inmisericorde ridiculización. Tampoco supe que mi esposa habría de aprender a guardar silencio sobre mi labor, para que en su lugar de trabajo los empleados no pensasen que se había casado con un loco.
Cuando hablo sobre el fenómeno ovni-abducción con mis colegas de la comunidad académica, soy consciente de que ellos piensan que mis capacidades intelectuales están seriamente dañadas. Finalmente, me hallo a mí mismo en medio de esta poco confortable posición, tratando de adivinar las consecuencias futuras de mi investigación sobre los alienígenas.
Principalmente, soy profesor de Historia, especializado en la América del siglo veinte. Pienso, leo, enseño, sobre el pasado, pero el estudio del fenómeno ovni me ha obligado a especular sobre el futuro. El estudio de Historia prueba que predecir eventos futuros es una tarea inútil, pero, irónicamente, aquí estoy, tratando de suponer qué puede depararnos el futuro.
Mi investigación comenzó en el Departamento de Historia de la Universidad de Wisconsin, donde me gradué. Mi disertación doctoral estaba centrada en la controversia generada por los ovnis en América, desde una perspectiva intelectual, social, militar de la historia. En mi investigación dediqué semanas en la Base Militar de Maxwell, así como en la Biblioteca del Congreso, leyendo documentación gubernamental sobre los avistamientos ovni. Viajé por el país, entrevistando a algunos de los más destacados investigadores, tanto civiles como militares. En 1975, el Departamento de Prensa de la Universidad de Indiana publicó una extensa versión de mi disertación doctoral bajo el nombre La Controversia ovni en América (The Ufo Controversy in America).
Mi más temprana investigación se centró en los avistamientos. Mi hipótesis de trabajo, sobre una base de cuidado análisis, conllevaba que, si los ovnis procedían de fuera de la Tierra, estaríamos ante el más grande descubrimiento científico de todos los tiempos. En la otra mano, si se demostraba que los avistamientos eran fruto de una confusión de los testigos con fenómenos naturales o convencionales, o de su propia imaginación, el fenómeno ovni acabaría relegado a formar, simplemente, parte de la cultura popular. Sólo cabían esas dos posibilidades.
De este modo, me uní a los investigadores que trataban de advertir, a través del testimonio de los testigos, si lo que veían era anómalo, artificial, naves inteligentemente controladas. Analizamos fotografías, grabaciones de película, archivos de radar, y cualquier residuo aparentemente generado por los ovnis. Así amasamos cientos de miles de informes de avistamientos procedentes de todo el mundo. Trabajamos con una metodología que determinaba si el testigo era creíble o no. Y me convertí en un investigador de campo para una desaparecida organización que analizaba el fenómeno, entrevistando testigos, tocando a la puerta de otros investigadores, y publicando los resultados de mi trabajo en magazines de ufología.
A comienzos de la década de los setenta la comunidad de investigadores había recolectado tantos informes sobre ovnis que su base de datos era enorme. Sabíamos sobre la hora del avistamiento, su duración, movimientos del objeto, cambios de color, número de testigos, así como de los efectos del ovni sobre animales, personas, equipos electrónicos, coches y medio ambiente en general. Cada uno de esos informes fue cuidadosamente investigado y documentado. En muchos casos, la abundancia de testigos le aportaba más crédito a las evidencias. Por aquel entonces, la cabeza visible de la comunidad de investigadores era el Dr. J. Allen Hynek.
Por supuesto, había debates internos sobre casos específicos, pero ello no desacreditaba la legitimidad del fenómeno en su conjunto. A finales de los años setenta, la evidencia del asunto ovni, como un fenómeno real, era tan grande que no se podía ya negar que los testigos veían algo extraordinario cuya procedencia, probablemente, fuera de más allá de la Tierra.
Como parte de nuestra investigación, desde luego que pensábamos sobre las consecuencias del contacto entre especies alienígenas y humanos. Teorizamos sobre cómo afectaría a la religión, las instituciones gubernamentales, y sobre cuál sería el lugar del hombre en el universo. Debatíamos sobre el ya se habría producido un contacto, o sobre si las intenciones de los alienígenas eran hostiles hacia nosotros. Los ovnis se mostraban como si quisieran mantener las distancias, evitando un contacto formal. No estaban llevando a cabo aterrizajes masivos, sino que volaban por unos instantes y desparecían. Su aparente timidez sugería que eran neutrales o, al menos, que no eran hostiles hacia los humanos.
Sin embargo, la curiosidad y las preguntas sobre las motivaciones de los alienígenas continuaban bajo la propia investigación del fenómeno. Si bien, puesto que era muy poca la información a ese respecto, la mayoría de los investigadores no dedicó mucho tiempo a esas especulaciones. Cuanto más aprendíamos sobre los ocupantes de las naves, más difícil se nos hacía comprender sus motivaciones.
Durante las décadas de los sesenta y setenta, los informes sobre ovnis y sus ocupantes comenzaron a tener, cada vez más, una naturaleza estrafalaria, verdaderamente extraña (bizarre). Los ovnis perseguían coches, desparecían en el aire, y dejaban marcas en los testigos. Operaban en secreto sin una razón aparente. Los testigos afirmaban haber visto a los ocupantes fuera de sus naves. Ocasionalmente, decían haber observado a los humanoides alrededor de sus naves, paralizando y examinando a los desafortunados humanos. En otros informes aparecen los humanoides reparando sus naves o excavando la tierra. Algunas veces se muestran colectando plantas, como si saciaran su curiosidad sobre la flora y fauna terrestre. En otras ocasiones, ocupados en comportamientos más desconcertantes, sin prestar atención a los testigos, o apareciendo inesperadamente con una cajita en sus manos para luego desaparecer.
Los registros de esas actividades eran un desafío para los investigadores, quienes trataban de ver algún sentido a ellas. Nuestra mentalidad no era, en cualquier caso, la de quienes observaban en su comportamiento alguna intención hostil. De hecho, los alienígenas parecían estar examinando la topografía u obteniendo conocimiento.
Cuando las abducciones fueron por primera vez conocidas, como la de 1961, vivida por Barney y Betty Hill, éstas parecían ceñirse a un propósito de mera curiosidad. Todavía, aunque Barney y Betty Hill no eran los típicos charlatanes contactados de los años cincuenta que trataban de hacer dinero con su historia, uno no podía estar seguro de que no estaban inventando su testimonio.
Como en otros informes de abducciones, los investigadores sospechaban la posibilidad de fraude. Para mí habría sido fácil adoptar una posición escéptica. A diferencia de quienes avistan los ovnis, los abducidos tienen fotografías, ni hay en sus experiencias archivos de radar, ni filmaciones, y usualmente no hay más testigos. Sus relatos fueron extraídos por medio de hipnosis, lo cual era un claro impedimento para otorgarles crédito.
A causa de la naturaleza extrema de las afirmaciones de los abducidos, me mantuve lejos del fenómeno de las abducciones, mientras nuestro conocimiento sobre el mismo comenzaba a crecer. El caso de Barney y Betty Hill era lo que se puede entender como estándar, en el que alienígenas grises se comunican telepáticamente con ellos, los examinan, y parecen interesados en la reproducción humana. Tras la abducción, los Hill padecieron una especie de amnesia y su memoria sobre el incidente sólo pudo ser recuperada mediante el uso de hipnosis. Este caso fue contado por capítulos en un magazín semanal, fue objeto de un best seller, y acabó convirtiéndose en una de las abducciones mejor conocidas de la historia.
Pero hubo conocimiento de otro caso de abducción anterior, el vivido por Antonio Villas Boas, en Brasil, 1957. Villas Boas dijo haber sido abducido mientras conducía el tractor de su padre. Afirmó haber mantenido relaciones sexuales con una alienígena con rasgos femeninos casi humanos. Este caso era demasiado embarazoso y desconcertante para que los investigadores lo tomaran en serio, y no fue publicado hasta 1966, el mismo año en que el público supo del relato de los Hills.
Sólo unos casos más fueron conocidos a mediados de los años sesenta y comienzos de los setenta. Uno de ellos fue el llamado Caso Pascagoula, de 1973, en el cual dos hombres decían haber sido abducidos mientras estaban pescando en los bancos del Río Pascagoula, en Mississippi. Durante la abducción, los alienígenas los hicieron ir flotando hasta una nave, donde un objeto con forma de balón de béisbol pasaba sobre sus cuerpos y los examinaba. Los dos abducidos parecían traumatizados por este suceso, y uno de ellos no habló de lo ocurrido por muchos años.
Otro caso sucedió en 1975. Travis Walton fue abducido y desapareció de su entorno durante cinco días. Sólo unos momentos antes de su abducción, seis testigos vieron cómo Travis era golpeado por una bola de luz que había surgido de un ovni. Los testigos entraron en pánico, huyeron, y únicamente regresaron al rato, cuando Travis ya había desaparecido.
Leí sobre estas abducciones y no me impresionaron. Quienes tratan de desacreditar (debunkers) el fenómeno han indicado –incorrectamente- que Travis Walton había deseado ser abducido, convirtiendo todo su relato en un asunto sospechoso. Además, los aliens del caso Pescagoula no encajan en las descripciones dadas por otros abducidos.
En 1976, confidencial y erróneamente le dije a J. Allen Hynek que yo pensaba que el tan publicitado caso de Pascagoula y el caso de Travis Walton eran, posiblemente, fraudes. Lo hice por el desconocimiento que teníamos del fenómeno. Pensaba que la posibilidad de que esos casos fueran fraudes era mayor que la posibilidad de que, en efecto, fuera cierto lo que los abducidos decían, esto es, que habían sido secuestrados por aliens.
En 1976 tuve la oportunidad de entrevistar a Betty Hill, quien me dijo algo que había mantenido en secreto desde la abducción padecida: las entidades habían extraído esperma a su esposo Barney. Encontré esto fascinante. No sólo reforzó el creciente número de informes en el que aparecían aliens interesados en la reproducción con humanos, sino que me hizo pensar lo siguiente: Si la historia de los Hill era producto de una invención (como afirmaban los debunkers), ¿por qué inventarse algo con la intención expresa de no contársela a nadie? En mi mente, el misterio de las abducciones estaba convirtiéndose en un asunto profundo y muy complejo.
Como fuera, todavía seguía concentrado en el paradigma de los avistamientos, en el cual me convertí en un experto. Avistamientos, aunque todavía considerados por el público en general como una invención, eras seguros y confortables de investigar. El creciente número de testigos de crédito, informes de radar, fotos, Films, y efectos físicos, nos otorgó una sólida base de evidencias en la que confiar. Mientras tanto, a las abducciones, pese a mi interés por ellas, aún les faltaban las evidencias mínimas que se precisan (por mi parte) para poder ser investigadas.
Yo era escéptico sobre el trabajo de 1979 del veterano investigador ovni Ray Fowler, sobre el caso de Betty Andreasson. El caso demostraba que los aliens podían mentalmente controlar a las personas desde la distancia; los aliens apagaron –inutilizaron el subconsciente o inmovilizaron- a las personas que estaban en el hogar de la Sra. Andreasson, mientras la abducían a ella y a su hija. Este caso también ilustró una manipulación física de la materia que, a juzgar por otros informes, los aliens realizan rutinariamente. Tal es así que ellos, los aliens, llegaron a través de las paredes de la casa para llevar a cabo las abducciones. Y durante ellas, Betty Andreasson vio desconcertantes e inexplicables imágenes de extraños lugares y estrafalarios animales. Pero yo me mantuve en la duda y creí que las imágenes que ella vio, y quizás la abducción completa, eran generadas por su propia mente.
Sin embargo, allá por 1980 la mayoría de las abducciones reportadas mostraban un patrón de similitud: parálisis, exámenes médicos/físicos, telepatía, amnesia, y pequeñas entidades grises con grandes ojos negros.
Muchos de esos informes hablaban de un permanente interés de los aliens en la reproducción humana. Todavía entonces, yo había leído algo de literatura sobre abducciones, pero no había sido persuadido de dejar atrás mi trabajo sobre los avistamientos. Los abducidos podían estar mintiendo, o tal vez tenían graves problemas psicológicos.
Entonces, en 1981, Budd Hopkins publicó su obra Missing Time, un estudio en el cual examinó a siete abducidos y encontró que una persona podía ser abducida muchas veces durante el curso de su vida, y podría tener una pantalla de memoria que enmascarase otros eventos de abducción. Hopkins descubrió reveladoras cicatrices en los sujetos abducidos, las cuales les eran producidas durante el rapto. Su trabajo también confirmó el interés de estas entidades por la reproducción humana. El libro de Hopkins dio a los investigadores del fenómeno ovni la primera tabla sistemática de coincidencias entre las experiencias de los abducidos, y demostró que el fenómeno podía ser estudiado con seriedad.
Un año más tarde, en 1982, Tracey Torme, amigo común de Budd Hopkins y mío, nos reunió a ambos. Visité a Hopkins en su casa de campo de Cabo Cod, y aprendí más sobre lo que él estaba haciendo. Advertí cómo de prudente y cauteloso era en su trabajo. Había estado desarrollando modelos en su investigación que eran difíciles de ignorar. Los abducidos con los que él trabajaban eran serios, gente sobria genuinamente preocupada sobre lo que a ellos les estaba ocurriendo, y me sentí intrigado.
Tras mis encuentros con Hopkins llamé a Hynek y le dije que creía que Hopkins estaba trabajando en un área importante del fenómeno. Hynek me advirtió de que permaneciera al margen de los casos de abducción, porque los sujetos eran gente excéntrica que nos apartaría del camino principal, el análisis de los avistamientos. No estaba de acuerdo con él, y le dije que me parecía que el trabajo desarrollado por Hopkins era sólido. Hynek reiteró su advertencia, tratando de conducirme hacia el buen camino de la investigación; los informes sobre abducciones era demasiado bizarros para él. No podía someter la fenomenología de las abducciones a la clase de análisis científico que él sí aplicaba sobre los informes de avistamientos.
Aunque yo había adoptado durante más de quince años una postura similar a la de Hynek, esta vez debía seguir las evidencias. Había comenzado a comprender que si las abducciones estaban sucediendo realmente, éstas podían ser la clave del misterio ovni, ya que el fenómeno de los abducidos nos permitía entrar dentro de los ovnis. Nos otorgaba el conocimiento que, examinando el exterior de los objetos, nunca habíamos logrado obtener. Y decidí que comenzaría a estudiar esos casos por mí mismo, de tal forma que pudiera sopesar las evidencias cuidadosamente. Para emprender esta investigación habría de aprender a realizar hipnosis.
Realicé mi primera hipnosis regresiva en agosto de 1986. Desde entonces he llevado a cabo más de trescientas hipnosis regresivas, y he descubierto que analizar los relatos de los abducidos no es tarea sencilla. Aún haciendo las preguntas adecuadas, y separando realidad de fantasía, todavía es un asunto difícil; falsas memorias y confabulaciones podrían conducir a los investigadores y a los propios abducidos hacia un terreno de pensamiento deseoso y fantasía.
En 1992 publiqué el primer segmento del resultado de mis investigaciones: Vida Secreta, informes de primera mano sobre abducciones en ovni (Secret Life: Firsthand Accounts of UFO Abductions), en el que expuse la estructura de la abducción estándar y los variados procedimientos mentales mostrados por los abducidos. También describí múltiples procedimientos físicos y reproductivos, desconocidos hasta la fecha, y fui capaz de re-crear minuto a minuto la típica experiencia abductora desde el comienzo hasta el final.
Desde mi propia investigación pude añadir a los hallazgos de Hopkins sobre los procedimientos reproductivos de los aliens acerca de la implantación de óvulos y la extracción de fetos. Ambos encontramos que los aliens requerían abducidos que les fueran útiles para que interactuaran físicamente con bebés y niños de extraña apariencia, los cuales son generalmente descritos por los abducidos como semejantes a una combinación entre aliens y humanos: híbridos. Mediante el descubrimiento de esos elementos del fenómeno, Hopkins también descubrió uno de los aspectos centrales del por qué esas entidades están en nuestro mundo. Habiendo analizado mi propia investigación sobre los procedimientos reproductivos de los alienígenas sobre los humanos, supe que ellos –los aliens- estaban tomando óvulos o esperma. Pude identificar cuándo un feto era extraído o implantado en una abducida. A todas luces, los alienígenas estaban ocupados en alguna clase de programa de reproducción, si bien las razones finales de dicho programa reproductivo se mantenían en un completo misterio.
Los procedimientos mentales eran incluso más desconcertantes. Los aliens casi siempre miraban a los ojos de los abducidos a una escasa distancia y parecían inducir a sus víctimas a sentir amor, miedo o enfado. Algunos de esos escaneos mentales eran procedimientos visuales que provocaban intensa excitación sexual tanto en hombres como mujeres. Entrando a través de los ojos de sus víctimas, las entidades podían generar en ellas escenarios y situaciones convenientes en sus mentes para lograr sus fines. En aquel entonces no tenía ni idea del cómo y el porqué esto se hacía. Ahora creo que entiendo la razón.
Los aliens, en sí mismos, eran enigmáticos. Lo mismo que los bebés, adolescentes, adultos híbridos; sus vidas eran un misterio. Pero una cosa era cierta, los aliens estaban inmersos en un tremendo número de abducciones. Una encuesta nacional llevada a cabo por la Roper Organization, en 1991, reveló la posibilidad de un programa de abducción mucho más extenso de lo que nosotros pudiéramos imaginar.
Nuestra continua investigación puso sobre la mesa otras muchas cuestiones. Por ejemplo, la investigadora (y abducida) Karla Turner afirmó en 1993 que algunos de los abducidos decían haberlo sido con la cooperación de militares estadounidenses. En 1994, el Profesor John Mack, de Harvard, dijo que los aliens tenían un aparente interés en el cuidado del medio ambiente terrestre.
Los abducidos crecientemente afirman que adultos híbridos están involucrados en sus abducciones. Budd Hopkins encontró que los aliens estaban emparejando jóvenes abducidos para relaciones a largo plazo. Para complicarlo más, aunque el fenómeno de las abducciones es traumático para la mayoría de las víctimas, muchas de ellas encontraron iluminación y expansión de su consciencia en la experiencia vivida.
Como si estos aspectos no complicasen lo suficiente el asunto, hasta hace poco no tenía, si quiera, respuestas provisionales a las cuestiones más importantes: ¿Cuál es el propósito del programa de reproducción llevado a cabo por los aliens? ¿Cuál es la razón por la que operan secretamente? ¿Cuál es la magnitud del programa de abducciones? ¿Cuál es el propósito de la hibridación?
Durante los primeros veinte años de investigación pensé que nunca podríamos responder a las preguntas fundamentales sobre las motivaciones e intenciones alienígenas. Pero todos esos pensamientos han cambiado ahora. En los pasados diez años he reunido la información que responde satisfactoriamente a esas preguntas.
En mi más reciente investigación, he hallado información que permite a los investigadores del fenómeno ovni a resolver el misterio, al menos aquellas cuestiones que tendrán un mayor impacto en nosotros. He colocado muchas de las piezas del puzzle y no me gusta lo que veo. Por primera vez en más de treinta años de investigación del fenómeno ovni los resultados me asustan. El entendimiento no ha conducido a un sentimiento de logro, más bien hacia un profundo temor acerca del futuro.
El fenómeno de las abducciones es mucho más siniestro de los que yo había llegado a pensar. El optimismo no es la respuesta apropiada ante las evidencias, las cuales sugieren que la agenda alienígena es principalmente beneficiosa para ellos, no para nosotros. Sé la razón por la que los alienígenas están aquí, y cuales serán las consecuencias sobre nosotros si su misión alcanza el éxito.

Próximamente:
Capítulo 2
Sé que es una locura lo que voy a decir, pero…

22 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo también pienso que suena a locura, pero después de investigar me entero que el Dr Corrado Malanga, no es lo que parece ni sus colaboradores en diferentes lugares del planeta, ellos se dedican a contactar con abducidos por medio de un test llamado TAV, para que si dá positivo se pongan en contacto con la persona y le realicen sesiones hipnoticas mediante programación PNL, para eso mismo, volver a re-programas el implante o chip insertado, ya que Malanga bien dice que no los extrae del cuerpo, el Dr Corrado Malanga y sus colaboradores pertenecen a una rama illuminati, llamada Club Rotary. Asi que tengan mucho cuidado con estas "personas" ya que ellos son los cosechadores, y que mejor forma que encontrar la semilla que ellos esparcieron hace ya milenios de años.

La Verdad nos hará Libres.

http://www.bibliotecapleyades.net/sociopolitica/esp_sociopol_illuminati_53.htm

http://www.laflecha.net/canales/ciencia/noticias/el-proyecto-simbad-busca-ampliar-las-fronteras-de-la-inteligencia-artificial

valen dijo...

Muy interesante este tema, pasaré por aquí para ir leyendo el resto, gracias por dedicar parte de tu tiempo a exponer información que nos puede aclarar un poco el dilema humano.

Tavo Jiménez dijo...

¿Serías tan amable, 'anónimo', de aportar alguna muestra de información, fruto de la investigación que dices haber realizado, que pruebe tu acusación hacia Malanga y sus colaboradores? Afirmas que pertenecen al Club Rotary, ¿puedes hablarnos sobre dicha organización y el vínculo del profesor (y colaboradores) con el mismo? Estaré encantado de conocer tus argumentos. Gracias. Tavo.

Tavo Jiménez dijo...

Gracias, Valen. Celebro tu interés. Tavo.

Tavo Jiménez dijo...

Blogger ha sufrido una avería durante las últimas horas, razón por la cual se han borrado los últimos comentarios. Lo siento. Tavo.

perseus dijo...

Muchas gracias por traducir este libro, que iré leyendo mientras lo vayas publicando y que es muy interesante. En la línea de todos aquellos autores que me gustan y que para mí van en el camino más recto hacia la verdad, como tú. Pero sobre todo muchas gracias por seguir ahí dando en el clavo al apuntar las noticias e informaciones que más nos deberían preocupar en estos momentos de cambios. Necesitamos tus sentidos y tu inteligencia. Y no es un cumplido. Pablo

Anónimo dijo...

Tavo, muchas gracias por tu esfuerzo a la hora de difundir toda esta importante información! un abrazo. Patricia

María Simón dijo...

Tranquilo Tavo, son cosas que pasan, pues ni están todos los que son, ni son todos los que están. Te sigo leyendo. Besicos.

Pedro dijo...

Hola Tavo,ante todo felicitarte por varias entrevistas tuyas que he escuchado y por facilitarnos la traducción del libro de David Jacobs, que si no tienes incoveniente la copiaré también en mi página. Por cierto allí estoy empezando a trancribir una serie de videos que tienen mucha relación con este tema, -de hecho aparece también el Dr. Jacobs-, se trata de OVNIS, EXTRATERRESTRES, Y LA POSIBILIDAD DE CONTACTO. Si lo has visionado, ¿qué te parece? Y otra pregunta, ¿conoces el trabajo de Richard Dolan otro historiador y ufólogo estadounidense?

Un saludo, Pedro

Tavo Jiménez dijo...

Muchas gracias a todos, Perseus-Pablo, Patricia, María Simón, Pedro, por contar con vuestro interés y apoyo. Siempre es un placer saberse leído, y os lo quiero agradecer a todos vosotros, y a los demás a través vuestra. Estamos compartiendo, dando cada uno de nosotros lo mejor, y eso es lo más importante, que la información se difunda lo más posible, pues no es poco lo que, a mi juicio, nos jugamos: el alma.
Pedro, toma el texto que necesites para tu página. Estaré encantado de visionar los videos que mencionas. De Richard Dolan conozco poco, pero tengo entendido que ha colaborado con Jacques Vallée en alguna ocasión. Como ya has visto, uno de los aspectos de la realidad que más me ‘preocupan’ es la sutil manipulación que las entidades que se dicen ‘generosos hermanos del espacio’ están llevando a cabo. No lo olvidemos: nuestra alma en juego. Un abrazo a todos. Tavo.

Pedro dijo...

Hola Tavo,

Gracias una vez más. Te dejo el enlace donde podrás visionar los videos al completo: (http://sersignificaser.blogspot.com/2011/04/ovnis-extraterrestres-y-la-posibilidad.html). En esa página podrás ver también algo de Richard Dolan. También te dejo el enlace de la mía donde en breve pondré tu artículo.(http://libertaliadehatali.wordpress.com)

Saludos, Pedro

Tavo Jiménez dijo...

Agradecido, Pedro. Echaré un vistazo a los enlaces que me sugieres tan pronto como pueda. Un abrazo. Tavo.

Anónimo dijo...

Muy bueno y muy interesante. Gracias por el esfuerzo por esta traducción.
Un abrazo

Tavo Jiménez dijo...

Gracias, Anónimo. El esfuerzo merece la pena cuando hay lectores que muestran interés. Gracias, de nuevo. Tavo.

El Día que Ellos vuelvan dijo...

Tavo muchas gracias por este material invaluable y por tomarte el trabajo de la traducción. Mi blog está orientado a la investigación de los orígenes de la humanidad por lo cual este tema es de gran peso, en tanto que, de la misma manera que Jabos destaca que los únicos que pueden decir qué hay dentro de un ovni son los abducidos, así los abducidos podrían conocer involuntariamente datos como ser la presencia recurrente de estos seres a través de la historia. Con tu permiso quisiera mencionar tu trabajo y poner un link a tu blog para todo aquel que quiera leer esta traducción del libro de Jacobs. Gracias por compartir y esperaré ansioso la continuación. Saludos.

Rudy

Tavo Jiménez dijo...

Saludos, EL DIA QUE ELLOS VUELVAN. Gracias por tu interés. Siéntete libre de tomar cualquier información de este blog. Lo importante es que el conocimiento llegue a la gente. De 'La Amenaza' tengo algo más de material:
http://tavojimenezdearmas.blogspot.com/search/label/la%20amenaza
Espero seguir traduciendo en breve los siguientes capítulos. Un abrazo.

L.G.Baraglia dijo...

Desde luego me parece una empresa costosa (en términos de esfuerzo) la de traducir un libro entero y publicarlo para ponerlo a disposición de todos. Te agradezco el esfuerzo. El libro es muy interesante y el tema también. Nunca me he sentido llamado a investigar exhaustivamente el tema de las abducciones, por los mismos motivos que Jacobs tenía sus reticencias al principio. No obstante creo que vale la pena escuchar los puntos de vista de investigadores como él.
Yo me dedico a recopilar datos de este fenómeno desde el punto de vista histórico. Creo que si podemos juntar personas que se dediquen a observar e investigar este asunto desde diferentes ángulos podremos entre todos acercarnos a la verdad.
Pd. Quiero hacerme seguidor de esta página pero no he encontrado el acceso. Si puedes ayudarme te lo agradecería.
Así mismo te recomiendo visitar:

http://nibiruvuelve.blogspot.com/

Y

http://devuelvanmeelcerebro.blogspot.com/2011/06/el-objetivo-de-devuelvanmeelcerebro-es.html

Gracias por tus esfuerzos. Los aprecio mucho.

Tavo Jiménez dijo...

Saludos, Baraglia. Bienvenido. Gracias por tus amables palabras. Verás, a la derecha, sobre mis datos personales, tienes para 'seguir el blog'. Por cierto, si te interesa el aspecto histórico del fenómeno de la inteligencia elienígena, no puedo sino recomendarte la última y reciente obra de Jacques Vallée: Wonders in the sky.
http://boingboing.net/2010/11/12/jacques-vallee-and-c.html
Un abrazo. Tavo.

L.G.Baraglia dijo...

Ya está hecho Tavo. He podido sumarme a tu lista de seguidores. Gracias por tus recomendaciones. Las tendré en cuenta porque, efectivamente, este es un tema que me interesa. Cordiales saludos.

Tavo Jiménez dijo...

Lo celebro, L.G.Baraglia.
En unos días espero tener acabado un índice por temas que permita un más sencillo acceso a la información de archivo. Espero te sea útil. Un abrazo. Tavo.

qadistu dijo...

¡muchas gracias!

Perdonad que comente lo siguiente, por si nos sirve, y a cuento de "perder el alma" que dice Tavo:

Ante todo el miedo es lo que nos haría "perder el alma"… según lo que estoy trabajando.

Los pensamientos de ataque-defensa, de vulnerabilidad también lo hacen.

Por muy cafres que veamos o creamos que sean algunos humanos o humanoides ahí "fuera" ("extraterrestres"… o bien "jetas" humanos de todo tipo… etc.) en realidad ellos son nosotros mismos en un cierto sentido.

Si le damos el poder de quitarnos completamente nuestra paz interior (a lo que sea "dañino" ahí fuera)… entonces estamos entregando lo único que tenemos en nuestro momento presente: nuestra mente, es decir, nuestra capacidad de elegir:
— paz o
— guerra.

Y la "guerra interior" constante en la que está nuestra mente es al parecer muy importante en el universo… cada segundo de guerra interior importa.

El universo estaría aquí, en tanto nuestro sueño… además… precisamente para que perdamos la paz con miles de excusas: esa es la trampa (y la paz también se puede perder viendo la felicidad "afuera", atribuyéndola a causas externas que nos hacen la vida más feliz, etc.: esto es "dualidad").

El tema del "espíritu", si lo habéis visto… tiene que ver con identificarse con algo aparentemente extraño: con una realidad "extrauniversal"… digamos… más allá del universo.

En esa realidad ahí sería donde estaríamos realmente, y esa sería nuestra verdadera naturaleza; aquí solo estaríamos soñando (la causa del universo está en nuestra mente).

Entonces, en último término lo que más tendríamos que valorar es nuestra paz en el presente… y nos tiene que "dar un poco igual" el resto… aunque esto suene duro; por ejemplo nos tiene que de cierto modo "dar más igual" los resultados de los planes que los diversos humanoides puedan ejecutar sobre la Tierra; solo "desde la paz" parece que seremos "producentes" en este sentido… y podremos apuntarnos de la mejor manera a lo que sea que tengamos que hacer si es que tenemos que hacer algo para que eso no suceda.

El universo tiene que deshacer el miedo, pero cada uno, al parecer, se encarga de su parte… cada cual se encargaría de no pensar o concebir ataque… ni por un momento… aprendiendo así un cierto "no defenderse"… etc.

Parece tontería pero tiene mucho sentido si esto es simplemente nuestro sueño. Si reaccionamos a un sueño entonces estamos de lleno en él… y esto sigue y sigue.

He comentado esto parecido a como lo hago aquí… en este otro blog ( trinityatierra): en este comentario… sobre J. Torrellas.


saludos

Tavo Jiménez de Armas dijo...

Saludos, qadistu. He leído tu comentario, y he de decirte que no lo comparto en absoluto. O sea, según expones, 'nos tiene que "dar un poco igual" el resto… aunque esto suene duro; por ejemplo nos tiene que de cierto modo "dar más igual" los resultados de los planes que los diversos humanoides puedan ejecutar sobre la Tierra; solo "desde la paz" parece que seremos "producentes" en este sentido… y podremos apuntarnos de la mejor manera a lo que sea que tengamos que hacer si es que tenemos que hacer algo para que eso no suceda'

¿Es responsable actuar con indiferencia cuando alguien nos hace daño a nosotros o a quienes dependen de nosotros?

¿Te parece razonable afirmar que esos que tratan con desprecio a los demás son el reflejo de sus víctimas?

Personalmente, qadistu, esta filosofía de la que tú te haces eco me parece realmente irresponsable, absurda y dañina.
Saludos.