sábado, 14 de mayo de 2011

EDUCÁNDONOS PARA LA EVOLUCIÓN

Aprovechando que estamos en vísperas de una jornada de protesta social simultánea en las calles de más de 50 ciudades de España: democraciarealya, he querido rescatar un par de artículos que escribí y compartí con mis amigos hace ya unos meses. Espero que sea de vuestro interés.

Desobediencia Civil de Henry Thoreau

En 1849, Henry Thoreau publicó su obra Resistencia al Gobierno Civil, (actualmente conocido simplemente como Desobediencia Civil) trabajo en el que decía cosas tan interesantes y vigentes como las que leeréis más abajo. Cuando leáis, decidme, ¿no os subleva una descripción de la realidad –de la que formamos parte- escrita hace más de ciento cincuenta años?

‘El gobierno por sí mismo, que no es más que el medio elegido por el pueblo para ejecutar su voluntad, es igualmente susceptible de originar abusos y perjuicios antes de que el pueblo pueda intervenir. El ejemplo lo tenemos en la actual guerra de México, obra de relativamente pocas personas que se valen del gobierno establecido como de un instrumento, a pesar de que el pueblo no habría autorizado esta medida (…) ¿Debe el ciudadano someter su conciencia al legislador por un solo instante, aunque sea, en la mínima medida? Entonces, ¿para qué tiene cada hombre su conciencia? Yo creo que debiéramos ser hombres primero y ciudadanos después. Lo deseable no es cultivar el respeto por la ley, sino por la justicia. La única obligación que tengo derecho a asumir es la de hacer en cada momento lo que crea justo. Se ha dicho y con razón que una sociedad mercantil no tiene conciencia; pero una sociedad formada por hombres con conciencia es una sociedad con conciencia (…) Una consecuencia natural y muy frecuente del respeto indebido a la ley es que uno puede ver una fila de soldados: coronel, capitán, cabo, soldados rasos, artilleros, todos marchando con un orden admirable por colinas y valles hacia el frente en contra de su voluntad, ¡sí! contra su conciencia y su sentido común, lo que hace que la marcha sea más dura y se les sobrecoja el corazón (…) Visitad un arsenal y contemplad a un infante de marina; eso es lo que puede hacer de un hombre el gobierno americano, o lo que podría hacer un hechicero: una mera sombra y remedo de humanidad; en apariencia es un hombre vivo y erguido, pero, sin embargo, mejor diríamos que está enterrado bajo las armas con honores funerarios (…) De este modo la masa sirve al Estado no como hombres sino básicamente como máquinas, con sus cuerpos. Ellos forman el ejército constituido y la milicia, los carceleros, la policía, los ayudantes del sheriff, etc. En la mayoría de los casos no ejercitan con libertad ni la crítica ni el sentido moral, sino que se igualan a la madera y a la tierra y a las piedras, e incluso se podrían fabricar hombres de madera que hicieran el mismo servicio (…) Otros, como muchos legisladores, políticos, abogados, ministros y funcionarios, sirven al Estado fundamentalmente con sus cabezas, y como casi nunca hacen distinciones morales, son capaces de servir tanto al diablo, sin pretenderlo, como a Dios. Unos pocos, como los héroes, los patriotas, los mártires, los reformadores en un sentido amplio y los hombres sirven al Estado además con sus conciencias y, por tanto, las más de las veces se enfrentan a él y, a menudo, se les trata como enemigos (…) Soy de estirpe demasiado elevada para convertirme en un esclavo, en un subalterno sometido a tutela, en un servidor dócil, en instrumento de cualquier Estado soberano del mundo. Al que se entrega por entero a los demás se le toma por un inútil y un egoísta, pero al que se entrega solamente en parte, se le considera un benefactor y un filántropo. ¿Cómo le corresponde actuar a un hombre ante este gobierno americano hoy? Yo respondo que no nos podemos asociar con él y mantener nuestra propia dignidad. No puedo reconocer ni por un instante que esa organización política sea mi gobierno y al mismo tiempo el gobierno de los esclavos (…) Un estado prostituido; una mujerzuela a cuyo traje plateado se le lleva la cola, pero cuya alma se arrastra por el polvo (…) Estamos acostumbrados a decir que las masas no están preparadas, pero el progreso es lento porque la minoría no es mejor o más prudente que la mayoría. Lo más importante no es que una mayoría sea tan buena como tú, sino que exista una cierta bondad absoluta en algún sitio para que fermente a toda la masa. Miles de personas están, en teoría, en contra de la esclavitud y la guerra, pero de hecho no hacen nada por acabar con ellas; miles que se consideran hijos de Washington y Franklin, se sientan con las manos en los bolsillos y dicen que no saben qué hacer, y no hacen nada (…) ¿Cuál es el valor de un hombre honrado y de un patriota hoy? Dudan y se lamentan y a veces redactan escritos, pero no hacen nada serio y eficaz. Esperarán con la mejor disposición a que otros remedien el mal, para poder dejar de lamentarse. Como mucho, depositan un simple voto y hacen un leve signo de aprobación y una aclamación a la justicia al pasar por su lado. Por cada hombre virtuoso, hay novecientos noventa y nueve que alardean de serlo, y es más fácil tratar con el auténtico poseedor de una cosa que con los que pretenden tenerla (…) Un hombre prudente no dejará lo justo a merced del azar ni deseará que prevalezca frente al poder de la mayoría. Hay muy poca virtud en la acción de las masas (…) Por supuesto, no es un deber del hombre dedicarse a la erradicación del mal, por monstruoso que sea. Puede tener, como le es lícito, otros asuntos entre manos; pero sí es su deber al menos, lavarse las manos de él. Y si no se va a preocupar más de él, que, por lo menos, en la práctica, no le dé su apoyo. Si me entrego a otros fines y consideraciones, antes de dedicarme a ellos, debo, como mínimo, asegurarme de que no estoy pisando a otros hombres. Al soldado que se niega a luchar en una guerra injusta le aplauden aquellos que aceptan mantener al gobierno injusto que la libra; le aplauden aquellos cuyos actos y autoridad él desprecia y desdeña, como si el Estado fuera un penitente que contratase a uno para que se fustigase por sus pecados, pero que no considerase la posibilidad de dejar de pecar ni por un momento. Así, con el pretexto del orden y del gobierno civil, se nos hace honrar y alabar nuestra propia vileza. Tras la primera vergüenza por pecar surge la indiferencia y lo inmoral se convierte, como si dijéramos, en amoral y no del todo innecesario en la vida que nos hemos forjado (…) ¿Cómo puede estar satisfecho un hombre por el mero hecho de tener una opinión y quedarse tranquilo con ella? ¿Puede haber alguna tranquilidad en ello, si lo que opina es que está ofendido? Si tu vecino te estafa un solo dólar no quedas satisfecho con saber que te ha estafado o diciendo que te ha estafado, ni siquiera exigiéndole que te pague lo tuyo, sino que inmediatamente tomas medidas concretas para recuperarlo y te aseguras de que no vuelvan a estafarte. La acción que surge de los principios, de la percepción y la realización de lo justo, cambia las cosas y las relaciones, es esencialmente revolucionaria y no está del todo de acuerdo con el pasado. No sólo divide Estados e Iglesias, divide familias e incluso divide al individuo, separando en él lo diabólico de lo divino. Hay leyes injustas: ¿Nos contentaremos con obedecerlas o intentaremos corregirlas y las obedeceremos hasta conseguirlo? ¿O las transgrediremos desde ahora mismo? Bajo un gobierno como este nuestro, muchos creen que deben esperar hasta convencer a la mayoría de la necesidad de alterarlo. Creen que si opusieran resistencia el remedio sería peor que la enfermedad (…) Si la injusticia tiene un muelle o una polea o una cuerda o una manivela exclusivamente para ella, entonces tal vez debáis considerar si el remedio no será peor que la enfermedad; pero si es de tal naturaleza que os obliga a ser agentes de la injusticia, entonces os digo, quebrantad la ley. Que vuestra vida sea un freno que detenga la máquina. Lo que tengo que hacer es asegurarme de que no me presto a hacer el daño que yo mismo condeno (…) No vacilo en decir que aquellos que se autodenominan abolicionistas deberían inmediatamente retirar su apoyo personal y pecuniario al gobierno de Massachusetts, y no esperar a constituir una mayoría, antes de tolerar que la injusticia impere sobre ellos. Yo creo que es suficiente con que tengan a Dios de su parte, sin esperar a más. Un hombre con más razón que sus conciudadanos ya constituye una mayoría de uno (…) Estoy seguro de que si mil, si cien, si diez hombres que pudiese nombrar, si solamente diez hombres honrados, incluso si un solo hombre honrado en este Estado de Massachusetts, dejase en libertad a sus esclavos y rompiera su asociación con el gobierno nacional y fuera por ello encerrado en la cárcel del condado, esto significaría la abolición de la esclavitud de América. Lo que importa no es que el comienzo sea pequeño; lo que se hace bien una vez, queda bien hecho para siempre. Pero nos gusta más hablar de ello: decimos que esa es nuestra misión (…) Si mil hombres dejaran de pagar sus impuestos este año, tal medida no sería ni violenta ni cruel, mientras que si los pagan, se capacita al Estado para cometer actos de violencia y derramar la sangre de los inocentes. Esta es la definición de una revolución pacífica, si tal es posible (…) Cuando hablo con el más independiente de mis conciudadanos, me doy cuenta de que diga lo que diga acerca de la magnitud y seriedad del problema, y su interés por la tranquilidad pública, en última instancia no puede prescindir del gobierno actual y teme las consecuencias que la desobediencia pudiera acarrear a sus bienes y a su familia (…) El Estado nunca se enfrenta voluntariamente con la conciencia intelectual o moral de un hombre sino con su cuerpo, con sus sentidos. No se arma de honradez o de inteligencia sino que recurre a la simple fuerza física. Yo no he nacido para ser violentado. Seguiré mi propio camino. Veremos quién es el más fuerte. ¿Qué fuerza tiene la multitud? Sólo pueden obligarme aquellos que obedecen a una ley superior a la mía (…) ¿Una democracia, tal como la entendemos, es el último logro posible en materia de gobierno?
¿No es posible dar un paso adelante tendente a reconocer y organizar los derechos del hombre? Jamás habrá un Estado realmente libre y culto hasta que no reconozca al individuo como un poder superior e independiente, del que se deriven su propio poder y autoridad y le trate en consecuencia. Me complazco imaginándome un Estado que por fin sea justo con todos los hombres y trate a cada individuo con el respeto de un amigo. Que no juzgue contrario a su propia estabilidad el que haya personas que vivan fuera de él, sin interferir con él ni acogerse a él, tan sólo cumpliendo con sus deberes de vecino y amigo. Un Estado que diera este fruto y permitiera a sus ciudadanos desligarse de él al lograr la madurez, prepararía el camino para otro Estado más perfecto y glorioso aún, el cual también imagino a veces, pero todavía no he vislumbrado por ninguna parte.’

Una vez leído este texto, os pregunto: ¿Acaso están tan mermadas nuestras innatas capacidades para no resistir –intelectual y físicamente- a la robotización que se pretende de nosotros? ¿No seremos capaces de adelantarnos a tiempos más aciagos, compartiendo lo mejor que cada uno de nosotros tiene, en pos de construir un bastión consistente que resista a los sutiles dictados que nos desposeerán de nuestra naturaleza original?

Educándonos para la Evolución
Renovando mi compromiso con la evolución, y con el espacio reservado a compartir con aquellas personas interesadas en esta asignatura, me he decidido a poner por escrito nuevas reflexiones al respecto del proyecto individual que, entiendo, cada uno de nosotros tiene entre manos.
En su día os dije que la línea de trabajo elegida por mí dentro del proceso de evolución espiritual requería poner nombre a cada propósito y su vía de manifestación. Así, hablamos de descondicionamiento cultural que permitiera a nuestra mente una mayor movilidad y una más precisa lucidez, fuera de los rígidos corsés que el Sistema de Control (SC) impone. Entendimos entonces que el compromiso con el progreso espiritual debía ser serio y constante, lo suficientemente elástico como para aceptar que las fronteras de la realidad iban más allá de lo descrito por el racionalismo materialista; y que dicha realidad era más compleja que lo descrito desde el ámbito religioso.
Y os hablé del tándem alma-ser, equivalente al: emociones-intelecto, corazón-conciencia, femenino-masculino. Ese tándem lo expresé en términos simbólicos: un 20 % de energía contenida en un cuerpo-templo, un 80 % que permanece fuera de la dimensión terrestre y se va asimilando a medida que –mediante las experiencias bien observadas- nos movemos hasta un punto determinado en el reloj cósmico. Cuanto más nos acercamos a un hipotético Día-D, mayor va siendo la incorporación de nuestro 80 % en nuestro cuerpo-templo-20 %. Pero también describí ese proceso como una progresión en la que el intelecto, la conciencia, tenía un rol determinante.
Pues –retomando el tándem anterior- no hay defensa de la Vida energética sin Conciencia; no la hay si el 20 % no se funde con su 80 %. Y para ello es preciso ejercitar el intelecto, como estrella polar que muestra el norte al timón de las emociones (hasta hoy desbocadas, por obra del SC).
Con todo esto, hay un punto de preocupación en mi exposición, y es el siguiente:
Sospecho que no existe una actualización de nuestros métodos de trabajo espiritual ante los retos que hemos de encarar. Diría que el trabajo espiritual permanece marginado (en términos de tiempo dedicado) frente a la cotidianidad. Obviamente nunca defenderé un desequilibrio basado en el predominio de una espiritualidad que abandona responsabilidades físicas, pero tampoco este otro desajuste que se manifiesta en una espiritualidad cenicienta, ausente de un marco definido, precaria en tiempo, desatendida. Honestamente creo que, si no dotamos a nuestro individual proyecto evolutivo de los medios (insisto, el tiempo es elemento imprescindible) adecuados, la cotidianidad acabará absorbiendo todo el año. Y eso es tanto como decir que estaremos yendo a la zaga de la evolución, como quien pretende subirse a la cresta de una ola con el agua hasta los tobillos. Es inviable.
Si, acaso, la mente percibiera que su/nuestra evolución es asunto prioritario, se enfocaría en ella como lo hace en las necesidades físicas diarias. No es lo mismo pensar en la espiritualidad como el Pan de la Vida, a hacerlo en términos accesorios, complemento vitamínico, curiosidad, hobby, etc.
Si nuestra mente fuera una empresa responsable, la espiritualidad sería el Departamento de Investigación & Desarrollo. Pero, generalmente, no lo es. Y no lo es porque aún cuesta entender que evolución es mucho más que un rato de meditación o protesta sobre cómo están las cosas, un par de video de youtube, etc.
Entiendo que evolución espiritual es un compendio complejo que abarca diversas materias, todas ellas bajo la lupa atenta de una psique verdaderamente observadora. Sería una mezcla de lo siguiente, y me faltan elementos: introspección reflexiva, tiempo para uno mismo, papel y lápiz para no dejar a la mente toda la responsabilidad de archivo, recursos externos adecuados que nos permitan un estado de conciencia continuado, serenidad mental y emocional que se superponga al tiempo en que llevamos a cabo las responsabilidades cotidianas, espíritu crítico en nuestras relaciones interpersonales, en nuestra observación del mundo físico, y en las coordenadas dadas desde supuestos mundos etéreos evolucionados, etc.
Y todo ello es necesario si –en vista de las circunstancias reales- deseamos en verdad afrontar el día a día desde una posición activa y no pasiva. Podría parecer absurdo esto que os sugiero, pero no es lo mismo mantener activa la capacidad de reacción que haber sido –como la cultura imperante ha logrado- despojado de ella. Recordad el cuento de la rana en la olla, que no sabía entender que el agua calentita que le era tan confortable conducía a la ebullición, y la muerte…
Luego tenemos que -supongo que de forma inconsciente-, condicionados por la estructura minimalista y esquemática de la información (estilo SMS y Twitter), el lector que abre su correo y recibe un escrito como éste, espera de él un contenido que, además de concentrado en una sola página, ha de ser emocionalmente muy, muy excitante, nulo en críticas, complaciente con la espiritualidad de diseño.
Lo siento, no creo que la evolución sea buena amante de la pereza o los contenidos concentrados como una pastilla de caldo. Siento defraudar a esa gran mayoría de perezosos que va desesperadamente tras su ración diaria de expectación.
Evolución es algo más compleja. Más compleja que esa espiritualidad que defiende que ha de existir una masa crítica para dar la vuelta a la tortilla, al tiempo que el individuo se cierra –como una ostra- en sí mismo y rehúsa expresarse verbalmente hacia los demás; simplemente se limita a regocijarse en el almíbar que mana de su corazón.
Tan compleja es, que propugna romper con condicionantes como el que acabo de expresar respecto a lo que un lector espera encontrar en la bandeja de entrada de su correo electrónico.
Propugna dinamitar esa estúpida idea de que el aprendizaje es cosa exclusiva de niños; como si aprender (en este caso, sobre nosotros mismos y el mundo en que vivimos) fuera algo que únicamente es necesario cuando se pretende convertir al ser humano todavía inmaduro en un ente productivo, consumista: un adulto del SC.
¡A ver si –inconscientemente- al poner en tela de juicio los modelos escolares y academicistas del SC nos llevamos por delante la esencia de que la evolución pasa por comprensión, asimilación, y actividad en el intelecto! Sería un tremendo error que nos dejaría, no en manos de nuestro sagrado corazón (como muchos defienden), sino en las del pensamiento mágico e irreflexivo. Y, ¿quiénes sí que siguen pensando y urdiendo con su mente perfectos planes para continuar manteniendo en el analfabetismo al ser humano? Pues los de siempre: entidades sobrehumanas y sus títeres, a los que hemos llamado –en nuestra ignorancia supina- iguales, semejantes, unos con el Todo.
No contéis conmigo para esa unidad. Prefiero ser una de los seiscientos millones de niñas obligadas a casarse a los 12 años con un adulto, un periodista perseguido por contar la verdad en zona de conflicto, o un chaval occidental tempranamente adoctrinado por los cuervos que dicen servir al crucificado y hablan de misericordia hacia los criminales. Cuando la tragedia que se está desarrollando sobre el escenario global acabe será cuando me pronuncie sobre unidades y semejanzas. No antes.
Entretanto, a quienes aún seguís leyendo estas líneas y permanecéis en sintonía con su contenido, os propongo seguir donde lo habíamos dejado: el aprendizaje, nuestro aprendizaje. Está en cada uno leer y olvidar, leer y releer, o leer y analizar. Yo no soy vuestra conciencia. Cada uno se debe a sí mismo.

PONEROLOGIA

Ponerología es la ciencia interdisciplinar que estudia el mal. Aquí reproduzco algunos fragmentos de un artículo para el análisis, cuyas anotaciones por mi parte están en color azul.


El regalo de los Magos a los Elegidos - Un ensayo de Navidad, de Laura Knight:

'Entre las interesantes cosas que dijo el psicólogo, Andrew Lobaczewski en su trabajo seminal, Ponerología Política, uno de los que más me interesó fue su comentario acerca del "primer criterio de la ponerogénesis" el cual se refería a la atrofia de las facultades críticas.
Un fenómeno que todos los grupos y asociaciones ponerogénicas tienen en común es el hecho de que sus miembros pierden (o ya han perdido) la capacidad de percibir individuos patológicos como tales, interpretando su conducta de una manera fascinada, heroica o melodramática. Las opiniones, ideas y juicios de personas portadoras de diversos déficits psicológicos son dotados de una importancia por lo menos igual a la de individuos sobresalientes dentro de la gente normal.
La atrofia de las facultades críticas naturales con respecto a individuos patológicos se convierte en una apertura (carta blanca) para sus actividades, y al mismo tiempo en un criterio para reconocer la asociación en cuestión como ponerogénica. Llamemos a esto el primer criterio de la ponerogénesis.
Por lo tanto, cuando sea que observemos a algún miembro del grupo que está siendo tratado sin ninguna distancia crítica, a pesar de que revela una de las anomalías psicológicas que nos son familiares, y que sus opiniones son tratadas por lo menos como iguales a las de la gente normal, a pesar de que se basan en una visión característicamente diferente de los asuntos humanos, debemos derivar la conclusión de que este grupo humano (un caso claro de esto lo tenemos en la audiencia que acude a las millonarias conferencias que imparten por todo el mundo los antiguos líderes occidentales, caso de Clinton, Bush, Aznar, cuyo comportamiento en labor ha sido inequívocamente psicopático) está siendo afectado por un proceso ponerogénico, y que si no se toman medidas, el proceso continuará hacia su conclusión lógica (la era de las consecuencias que pagaremos todos, en tanto que tolerantes con esa psicopatía ejercida desde la autoridad). Debemos tratar esto de acuerdo con el primer criterio ponerológico mencionado anteriormente, el cual retiene su validez sin importar las características cualitativas y cuantitativas de tal unión: la atrofia de las facultades críticas naturales con respecto a los individuos patológicos se convierte en una apertura para sus actividades, y al mismo tiempo, en un criterio para reconocer a la asociación en cuestión como ponerogénica.
Cualquier grupo humano que se vea afectado por los procesos aquí descritos está caracterizado por una regresión creciente del sentido común natural y de la capacidad para percibir la realidad psicológica. Alguien que considere esto en términos de categorías tradicionales puede llegar a considerarlo como un ejemplo de que los miembros se están volviendo tontos o como el desarrollo de deficiencias intelectuales y defectos morales.
Lo triste de Lobaczewski fue que, a pesar del hecho de completar el trabajo de tantos expertos desde ese lugar y momento, que era, de muchas maneras, muy similar al lugar y momento que debe haber hecho surgir el pasaje de Mateo (Laura se refiere a Mt. 24:9. El pasaje en cuestión remarca la importancia de permanecer alerta y no caer en el engaño urdido por el SC) citado arriba, él mismo, con todo su intelecto y experiencia, también fue presa de las mentiras, específicamente, la creencia de que EEUU era verdaderamente una democracia (…) también incluí lo siguiente en mi 'nota' de Facebook (Se trata de extractos de este artículo http://www.psychologytoday.com/articles/200201/truth-serum):
Estudio del uso de imágenes de resonancia magnética funcional en la detección de mentiras de la psicología forense. Impacto de las mentiras en la actividad cerebral. Por Kaja Perina:
‘Mentir genera una actividad cerebral única que puede medirse mediante imágenes de resonancia magnética funcional (fMRIs) (explicación de concepto aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Resonancia_funcional), escaneos cerebrales que algún día podrían transformarse en una herramienta forense’.
Investigué un poco más e incluí el siguiente enlace:
Disfunción de la Circunvolución del Cíngulo Anterior y déficit de atención selectiva en la esquizofrenia: [15O] Estudio de H2O PET durante el test de Stroophttp://ajp.psychiatryonline.org/cgi/content/abstract/154/12/1670
En este estudio, los autores investigaron la función de la circunvolución del cíngulo anterior (Véase el dibujo inferior), y descubrieron que los pacientes con esquizofrenia mostraron una importante disminución de la actividad en la activación de la circunvolución del cíngulo anterior al mentir.
El artículo de wikipedia (http://en.wikipedia.org/wiki/Anterior_cingulate_cortex) sobre el Cíngulo Anterior agrega interesantes pistas sobre la posibilidad de que mentir y creer en mentiras daña el cerebro:Véase, arriba a la izquierda, Circunvolución del Cíngulo, área en cuestión.[...] El córtex del cíngulo anterior (ACC) se conecta al córtex pre-frontal y córtex parietal así como también al sistema motor y a los campos oculares frontales haciendo de ellos una estación central para procesar estímulos de arriba hacia abajo y viceversa, y asignar controles apropiados a otras áreas del cerebro.
El ACC (córtex del cíngulo anterior) parece funcionar especialmente cuando se requiere de un esfuerzo para efectuar una tarea tal como el aprendizaje temprano y la resolución de problemas. Muchos estudios atribuyen funciones tales como la detección de errores, anticipación de tareas, motivación, y modulación de respuestas emocionales al ACC. (…) Comportamientos asociados con lesiones en el ACC incluyen: incapacidad para detectar errores, severa dificultad con conflictos de estímulo de problemas.... inestabilidad emocional, falta de atención, y mutismo aquinético (que no se mueve).
(…) El área ACC en el cerebro está asociada con muchas funciones que requieren de la experiencia consciente por parte del observador. Se descubrieron mayores niveles de activación del ACC en los participantes femeninos más emocionales cuando se les proyectó pequeños clips de video 'emocionales'. Una mejor conciencia emocional está asociada a un mejor reconocimiento de estímulos emocionales u objetivos que se ven reflejados en la activación del ACC.
La idea de consciencia asociada con el ACC posee cierta evidencia, y parece ser el caso que cuando las respuestas de los sujetos no son congruentes con las respuestas verdaderas, se produce un mayor ERN (negatividad relacionada con el error).
Uno de los estudios descubrió un ERN incluso cuando los sujetos no estaban conscientes de su error. La conciencia podría no ser necesaria para evitar un ERN, pero podría influenciar el efecto de la amplitud de retroalimentación del ERN. En relación a la teoría del aprendizaje basado en la recompensa, la conciencia podría modular violaciones de expectativas. Una consciencia aumentada podría resultar en menores violaciones de expectativas y una menor consciencia podría lograr el efecto opuesto... Todas las pistas parecen apuntar a la idea de que mentir, aferrarse a una mentira, incluso si uno solo se miente a sí mismo, y creer en mentiras, ocasiona cierta clase de daño a esta área del cerebro. Se dice que cualquier lesión del tejido cerebral produce un cierto grado de pérdida de enfoque en el pensamiento y, como consecuencia de ello, esto puede afectar la personalidad. Lobaczewski señala que a las personas que no les gusta pensar, concentrarse, o hablar de ciertos temas perturbadores cuando esos elementos perturbadores están presentes, deben recurrir a cierta clase de anteojeras de la verdad. Principalmente lo hacen porque, si se enfrentan a la verdad sin echarse atrás, si existe alguna clase de fuerte sentido de principios en su interior (que identificamos procedentes de la Conciencia), se verán enfrentados a efectuar ciertos cambios en sus vidas que habitualmente son incómodos y poco deseados. Por ejemplo, una mujer que se niega a sí misma que su esposo mujeriego la engaña, lo hace porque si se enfrenta a la verdad, tendría que tomar una decisión que la llevaría a tomar una decisión: divorciarse y modificar completamente su vida (a la cual está acostumbrada - 'el diablo que conoces es mejor que el diablo que no conoces') o aceptar la situación, en cuyo caso ella podría caer bajo la censura, sea la suya propia, o la de sus amigos y familia. Por supuesto, algunas mujeres manejan esta situación proyectando la actitud de restarle importancia, que tienen una 'relación abierta'. En ciertos casos podría ser verdad, pero en la mayoría, es simplemente una cuestión de mentirse a sí mismo en otro nivel. ¿Y no es eso de lo que estoy hablando?
La línea de la arena se sigue acercando cada vez más, y la gente sigue retrocediendo aún más y realizan astutos auto-engaños para evitar enfrentarse a la fría y dura verdad.
En cualquier caso, este proceso se resume a eliminar evidencia consciente o inconscientemente del campo de visión propio. Hacer esto puede transformarse en un hábito mental. Pero hay un precio a pagar por hacerlo. Todos los procesos de pensamiento basados en información incompleta donde, en algún nivel, el ser sabe que algún dato se ha evitado o eliminado, y el objetivo es que la persona quiere -quizás necesita desesperadamente- llegar a una conclusión más agradable o más socialmente aceptada, se resume a pensar como un psicópata. ¿Y cuál es la consecuencia de pensar usualmente como un psicópata incluso si uno no es genéticamente psicopático? Conduce al cerebro al reino de la psicopatología y una vez que se cruza ese umbral, es muy, muy difícil regresar. (…) Barbara Oakley escribió un libro titulado Genes malvados donde señala lo siguiente:

Un reciente estudio de imágenes por el psicólogo Drew Westen y sus colegas en la Universidad de Emory provee un firme apoyo para la existencia del razonamiento emocional. Justo antes de las elecciones presidenciales de Bush-Kerry en el 2004, se seleccionaron dos grupos de personas -quince demócratas apasionados y quince republicanos apasionados-. A cada uno se le presentó declaraciones conflictivas y aparentemente perjudiciales sobre su candidato, así como también sobre objetivos más neutrales como el actor Tom Hanks (quien, parece, es una persona agradable para individuos de todas las tendencias políticas). Naturalmente, cuando a los participantes se les pidió que saquen una conclusión sobre un candidato del otro partido político - "equivocado" -, los participantes encontraron una manera de llegar a una conclusión que hiciera ver mal al candidato, incluso aunque la lógica hubiera mitigado las circunstancias particulares y les hubiera permitido llegar a una conclusión diferente. Aquí es donde se pone interesante.
Cuando este "control emotivo" (aspecto que es muy habitual en los participantes en la espiritualidad emocional del todos somos uno con el Todo) comienza a ocurrir, ciertas partes del cerebro, normalmente involucradas en el razonamiento, no se activaron. En lugar de ello, se sucedieron una constelación de activaciones en las mismas áreas del cerebro en las que se experimentan el castigo, el dolor y las emociones negativas (es decir, en la ínsula izquierda, córtex frontal lateral, y córtex prefrontal ventromedio).
Una vez que se encontró un camino para ignorar información que no podría descartarse racionalmente, las áreas neuronales del castigo se apagaron, y el participante recibió un destello de activación en los circuitos relacionados a las recompensas, similar al vuelo que un adicto recibe cuando obtiene su dosis.
En esencia, los participantes no estaban dispuestos a dejar que los hechos se interpongan en su botón caliente de tomas de decisiones y recompensa rápida. "Ninguno de los circuitos involucrados en el razonamiento consciente estuvieron particularmente ocupados", dice Westen. "Básicamente, parece como si los partisanos giraran el caleidoscopio cognitivo hasta que llegan a las conclusiones que ellos quieren, y luego las refuerzan masivamente, con la eliminación de estados emocionales negativos y la activación de los positivos".
En última instancia, Westen y sus colegas creen que "el razonamiento emocionalmente desviado conduce al 'sellado', o refuerzo, de una creencia defensiva, asociando el relato 'revisionista' de la evidencia del participante con emociones positivas o alivio y eliminación del sufrimiento. 'El resultado es que las creencias partisanas están calcificadas, y la persona poco puede aprender de la nueva información', dice Westen. El notable estudio de Westen demostró que el procesamiento de la información neuronal relacionado a lo que él denomina "razonamiento motivado"... parece ser cualitativamente diferente al razonamiento cuando una persona no posee una apuesta emocional en las conclusiones a alcanzar.
En consecuencia, el estudio es el primero en describir los procesos neuronales que subyacen en el juicio político y la toma de decisiones, así como también describir procesos relacionados al control emotivo, defensa psicológica, prejuicios confirmatorios, y ciertas formas de disonancia cognitiva. La importancia de estos descubrimientos va más allá del estudio de la política: "Todos, desde ejecutivos y jueces a científicos y políticos pueden razonar con juicios emocionalmente parciales cuando poseen un interés sobre cómo interpretar 'los hechos'", según Westen.

Esta información es crucial para nuestro tema aquí, y me gustaría señalar que la misma Sra. Oakley (autora de Genes Malvados) sufrió de lo mismo que estaba describiendo, al igual que Lobaczewski podía describir el primer criterio de la ponerogénesis y lo sufrió él mismo (…) ¡Oakley simpatiza con Donald Rumsfeld (uno de los artífices de la guerra en Irak)! En resumen, ella también fue apresada por una línea de propaganda particular diseñada solo para las de su tipo. Lo he dicho antes y lo volveré a decir: ¡Existe un programa para todos!
Esto me lleva al problema central de mi argumento: la sutileza de la confusión que está siendo diseminada alrededor del mundo y cómo incluso los mismos "elegidos" (Laura se refiere a la cita Mateo 24:9, que advierte así: se levantarán falsos profetas, y obrarán grandes señales y prodigios, para inducir a error, si fuera posible, aun a los mismos elegidos) pueden caer presa del engaño. Ello se debe a que el engaño evoluciona y muta. Es como una danza: aquellos que buscan la verdad hacen un movimiento, aquellos que buscan ocultarla contrarrestan ese movimiento, y las apuestas siguen subiendo, y los movimientos se vuelven cada vez más sutiles. Recientemente hemos visto un ejemplo realmente dramático en el caso de Wikileaks y Julian Assange donde la verdad queda atrapada y enredada en tantas mentiras que incluso las personas más perspicaces pueden ser presas del engaño.

Bien, amigos/as. Hasta aquí el revelador artículo de Laura Knight, que evidencia la importancia de abrir bien los ojos y no dar por fiables nuestros procesos mentales-emocionales si antes no han sido meticulosamente analizados. El ser crítico comienza por sí mismo.
Soy consciente de que lo referente a neurociencia es sumamente complejo, pero el motivo por el cual he añadido ilustraciones y extendido conceptos no es sino a modo orientativo e introductorio, a fin de saber de qué estamos hablando.
Para todos la Luz, para todos (los que son), Todo. Un abrazo.

4 comentarios:

NuMaN dijo...

Excelente!!Aunque no he terminado de leer toodo lo que has publicado aquí,pero me pondré a ello.
Aprovecho para saludarte y desearNOS buena suerte mañana!
NOS VEMOS EN LAS CALLES.
Un abrazo,Tavo!

Tavo Jiménez dijo...

Gracias, NuMan. Sí, nos vemos mañana en nuestras calles. No son las calles de España, sino el espacio que hemos ido dejando que otros ocuparan para campar a su gusto. Recuperamos, con este gesto, nuestro lugar, aquí y allá. Permíteme que ponga el acento en las palabras escritas por Thoreau hace más de un siglo: 'Lo deseable no es cultivar el respeto por la ley, sino por la justicia. No esperar a constituir una mayoría, antes de tolerar que la injusticia impere sobre ellos. Yo creo que es suficiente con que tengan a Dios de su parte, sin esperar a más. Un hombre con más razón que sus conciudadanos ya constituye una mayoría de uno'. Te envío un sentido abrazo. Tavo.

perseus dijo...

Ya había leído este artículo de Laura y el experimento con los simpatizantes políticos y la verdad es que es tremendo caer en la cuenta de que, no sólo está ciego el que no quiere ver, sino que encima aun queriendo abrir bien los ojos apenas llegamos a ver muy poco y difuminado. Como bien dices, el camino que es lento y complicado requiere mucho esfuerzo. Pero en ello estamos, no lo dudes, aunque seamos pocos de momento. Y yo tampoco me voy a perder en el todos somos uno, aunque sé que es así, pero a un nivel que de momento no puedo ni debo comprender. De momento vayamos por partes.

Tavo Jiménez dijo...

Perseus, comparto tu comentario, especialmente, ese prudente 'vayamos por partes', que ya habrá tiempo, cuando bajemos del escenario terrestre, de comprender que todos somos uno (o no) Un abrazo. Tavo.