martes, 20 de abril de 2010

Encuentro con aliens en escuela de Zimbabwe

El 16 de septiembre de 1994, alrededor de las 10:00 horas, durante el recreo matinal de un día más en la Escuela Ariel, en la ciudad de Ruwa, a las afueras de Harare, Zimbabwe, más de sesenta niños participan –curiosos- de un sorprendente episodio ovni que incluye la presencia de humanoides. Dos meses después del fenómeno, el Doctor John E. Mack -especialista en psiquiatría infantil- entrevistó a los niños (de entre 6 y 12 años, y diferentes culturas, negros, blancos, asiáticos), padres y profesores. El testimonio no arroja dudas: los niños vieron algo inexplicable que les provocó gritos, llantos y una agitada carrera en busca de los adultos, que permanecían reunidos dentro del colegio…
John E. Mack (1929-2004), Doctor en psiquiatría y profesor en Harvard, se distinguió de sus colegas cuando comenzó a trabajar con pacientes que decían haber padecido traumáticas experiencias de abducción por parte de seres inteligentes no humanos. En 1994, tras cuarenta años de profesión, Mack publicó su estudio sobre el tema, dando así crédito al testimonio de sus pacientes, de los que dice no padecen desórdenes mentales, ni esquizofrenia, ni alucinaciones. Aquel mismo año, el doctor viajó a Ruwa, y conoció de primera mano lo que allí había ocurrido:
Los escolares contaron cómo aquella mañana de septiembre habían visto un artefacto plateado que volaba rodeado de otros cuatro de menor tamaño. Los artefactos tomaron tierra, llamando la atención de los niños, que se acercaron. Allí vieron a una criatura humanoide sobre la nave, y a otra que bajaba y se acercaba a ellos. Los entes (del tipo ‘gris’) fueron descritos vistiendo ajustadas ropas negras, de pequeño tamaño, con ojos semejantes a balones de rugby. Los niños tuvieron contacto directo y cercano con los ojos de la extraña criatura que se les acerca. Incluso afirman haber recibido, de ese contacto visual, comunicación telepática, consistente en la supuesta preocupación sobre el mal trato del ser humano hacia el medio ambiente. Algunos testigos, los más jóvenes, resultaron traumatizados por el encuentro, y salieron gritando en busca de sus profesores. Los adultos no se preocuparon al escuchar los gritos, pues eran habituales en cada recreo. Los niños negros habían identificado a los humanoides con unas malvadas criaturas de pequeña estatura –tikoloshes- protagonistas de las leyendas zulúes.
Los profesores –en principio- no les creyeron. No obstante, cuando los escolares volvieron a sus hogares y contaron lo ocurrido a sus padres, estos fueron al colegio buscando respuestas. El director, Colin Mackie, aunque escéptico respecto del fenómeno ovni, también creyó a sus escolares.
Finalmente, los pequeños fueron entrevistados individualmente por Mack, y se les pidió que hicieran dibujos de aquello que habían vivido, coincidiendo todos –a grandes rasgos- en su descripción.
Podría pensarse que los pequeños tenían conocimiento cultural previo acerca de los ‘grises’, denominación que se hace de los humanoides de menos de metro y medio de altura, cabeza abultada, largos brazos, ojos grandes, oscuros y almendrados, y caminar torpe. No obstante, ninguno de esos niños sabía de tal identificación. Más aun, la mayoría de los niños carecía de acceso a la televisión, dadas las condiciones culturales de esa zona rural limítrofe con Suráfrica.
En 2008, el realizador cinematográfico Randy Nickerson viajó a Ruwa con el fin de retomar –catorce años después- el caso de la Escuela Ariel para un documental (Encounter in Ruwa: The Ariel School Sighting). A pesar del tiempo transcurrido desde el episodio ovni, muchos de los testigos respondieron a la solicitud del John Mack Institute (que gestiona el legado del desaparecido psiquiatra), organización que había comisionado la realización del documental de Nickerson junto a la productora Dominique Callimanopulos, colaboradora de John Mack. Los entonces niños ahora eran jóvenes, mayormente, estudiantes repartidos por Estados Unidos, Nueva Zelanda, o Canadá. Sus testimonios seguían siendo convincentes. Más aun, parece ser que lo ocurrido en aquella escuela privada también fue presenciado –la misma mañana- por otros colegios de la zona. La investigación continúa abierta.
Quienes observamos la realidad nos preguntamos respecto del episodio de la Escuela Ariel: ¿qué demonios hacemos con evidencias como estas? ¿Cómo las tipificamos? ¿Qué crédito le damos a sesenta y dos niños que relatan cómo un objeto volante toma tierra junto a su escuela, y de él salen dos humanoides del tipo gris?
Según Vusumazulu Credo Mutwa (1921), chamán africano que se ha hecho popular en Internet, los grises (por él llamados mantindanes) son ‘sirvientes’, operarios, de otros entes más sofisticados, con ciertos rasgos reptiloides, a los que denomina chitauris.
En este punto coincide con los Cassiopaeans, seres canalizados por Laura Knight-Jadczyk (1952), quienes afirman que los grises son creaciones ciber-genéticas de otros seres no humanos, los reptiloides. Al respecto de los entes reptiles, la canalizadora tiene una opinión interesante (1): ‘Las lagartijas (del inglés Lizzies), es un término corto y coloquial para referirse a aquellos habitantes teóricos de las realidades hiperdimensionales, cuya “esencia” se “lee” como si fuera reptiliana. Muchos estudiantes en el tema de los ovnis/extraterrestres tienden a ver a la supuesta raza hiperdimensional reptiliana como seres físicos igual que los seres humanos, y no, tal como sugerimos nosotros, como criaturas hiperdimensionales con propiedades físicas variables (…) Muchos físicos sugieren que todo lo que existen son “formas de ondas”, que nosotros somos formas de onda de la realidad, y que nuestra consciencia “lee ondas”. Dicen que los seres humanos atribuimos una forma y estructura a las ondas que “leemos”, basados en un cierto tipo de convención de común acuerdo. Es así como algunos habitantes del espacio hiperdimensional son “leídos” en mayor o menor grado como “reptilianos”, porque esa es la “esencia” de su ser, la frecuencia de su “forma de onda”.
En el siguiente enlace (http://www.youtube.com/watch?v=wspOiTQNc5M) puede visionarse completo –dividido en seis partes- el documental de Stephane Allix llamado ‘Experiencers’, sobre el trabajo de John E. Mack. Veremos al doctor y a los protagonistas de encuentros con entidades no humanas, ofreciendo una turbadora información imprescindible para introducirnos en el conocimiento del fenómeno de las abducciones. Mack falleció antes de finalizar el rodaje de este documento.
Instituto John E. Mack:
http://www.johnemackinstitute.org/
Reporte sobre el caso de la Escuela Ariel:
http://www.ufoevidence.org/cases/case127.htm

(1) La Onda – Tomo I (2008), Les Editions Pilule Rouge, pág. 248-9.

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